Una vez que se dio a conocer la nueva generación del buque insignia del fabricante alemán, el BMW Serie 7 (modelo que pasará próximamente por esta sección de pruebas), era cuestión de meses que le tocase el turno de ponerse al día a su “hermano pequeño”, el BMW Serie 5.

Tras seis exitosas generaciones de una de las mejores berlinas del mercado, de la que se vendieron más de 7,6 millones de unidades, había llegado el momento de la renovación, pues la anterior entrega llevaba entre nosotros, con ligeras actualizaciones, desde el año 2010.

Pero no se trataba de realizar un simple “lavado de cara”, sino de crear un modelo totalmente nuevo (ahora con código interno G30) que siguiese la senda marcada por la Serie 7, de la que hereda no sólo su atractiva estética sino gran parte de su bagaje tecnológico, para situarse de nuevo en cabeza de la categoría, frente a competidores tan cualificados como los Audi A6, Mercedes-Benz Clase E, Jaguar XF o Volvo S90.

Veamos cuáles son sus “armas” y si se muestran realmente tan eficaces como parecen:

Exterior

Cuando observemos desde el exterior a este nuevo Serie 5 no tendremos ningún problema en identificarlo como un modelo de la marca alemana. Sus líneas, pese a la renovación estética, nos resultan muy familiares y heredadas en su mayoría del Serie 7. No obstante, como en todo BMW que se precie despuntan dos premisas fundamentales: deportividad y elegancia.

Como es común a otros saltos intergeneracionales, esta séptima entrega del BMW Serie 5 crece ligeramente en dimensiones respecto a su antecesor. La longitud aumenta hasta los 4,936 metros (+36 milímetros) y, a su vez, la distancia entre ejes lo hace hasta los 2,975 metros (+7 milímetros), pero manteniendo unos voladizos no demasiado prominentes: 0,862 metros el delantero y 1,099 metros el posterior. La anchura se incrementa hasta los 1,868 metros (+6 milímetros), mientras que la altura lo hace en menor medida hasta 1,466 metros (+2 milímetros).

En el frontal encontramos un nuevo diseño de los grupos ópticos, que se unen a la calandra central, aumentando la sensación de anchura del conjunto. En todas sus versiones se utiliza, de serie, la tecnología LED para las luces de día, de cruce y de carretera además, de forma opcional, están disponibles los faros LED adaptativos con distribución variable de luz, con función adaptativa en curvas y asistente de luz de carretera para evitar el deslumbramiento del resto de conductores, con un alcance de hasta 500 metros.

La parrilla delantera, con los dos “riñones” característicos de la marca, deja paso en su interior a un sistema activo de regulación del flujo de aire hacia el radiador, que recibe el nombre de Active Air Stream, de forma que, junto al Air Curtain y al Air Breather, reduce las turbulencias en las ruedas delanteras y contribuye a alcanzar un coeficiente de resistencia aerodinámica realmente bajo, con un Cx de 0,22.

En el caso de la unidad que pudimos conducir durante esta toma de contacto, al contar con el acabado M Sport, transmitía aún mayores dosis de deportividad, gracias a las sobredimensionadas tomas de aire del paragolpes delantero, así como un faldón posterior de corte más atlético.

En el lateral es donde el trabajo aerodinámico dibuja una silueta francamente elegante, con su capot alargado, un parabrisas tendido y una línea de techo ligeramente curvada que culmina en una parte trasera más achatada, pero también denota fuertes dosis de sobriedad y deportividad. Aquí tampoco podía faltar otro de los característicos elementos del lenguaje de diseño de la firma alemana, como es la “curva Hofmeister” en el montante trasero.

Pese al ligero aumento de sus cotas manifiesta una apariencia más ligera que su predecesor. Y no se trata de un planteamiento ficticio, sino totalmente real, pues gracias al diseño ligero BMW EfficientLightweight se disminuye el peso del vehículo hasta en 100 kilogramos (dependiendo de la versión), con la profusa utilización de aluminio, magnesio y aceros de diferente índole.

En la zaga volvemos a encontrar un diseño más amplio y atlético con la colaboración de los grandes grupos ópticos traseros en forma de “L” y que, evidentemente, también están compuestos en su totalidad por elementos LED. Otro punto a destacar de esta zona trasera es la colocación, siempre simétrica en ambos laterales de la zona baja del paragolpes, de las salidas de escape cuya forma puede variar en función de la motorización o el nivel de equipamiento elegido.

Interior

Por dentro encontramos aún más similitudes con el Serie 7, que sirve de referencia para la importante evolución que ha sufrido el modelo hoy analizado. De hecho, la primera impresión visual, cuando nos sentamos en el puesto de conducción, es que lo hemos hecho en el “buque insignia” de la marca pues la gran mayoría de elementos y su disposición son prácticamente calcados. Desde el nuevo diseño del salpicadero, hasta la gran pantalla “flotante” de 10,25 pulgadas que lo preside, la consola central, el cuadro de instrumentos o el volante…

La sensación de calidad percibida es ahora mucho mayor que en anteriores entregas del Serie 5, no se ha producido un simple paso adelante, sino un salto descomunal. La amplitud visual conseguida con el nuevo salpicadero en “V” ya visto en el Serie 7 (y también en el X1), se aúna con una prácticamente ilimitada colección de materiales de primer nivel (aluminio, diferentes tipos de madera, cuero de la mejor calidad, etc.) y unos ajustes que muestran cómo se saben hacer las cosas en BMW.

Y no sólo destaca por la alta calidad exhibida, sino que otro tanto ocurre con el importante despliegue tecnológico con el que se ha dotado a este modelo, para pasar a ser uno de los más avanzados de su segmento.

La gran pantalla opcional, con un tamaño nada desdeñable de 10,25 pulgadas, no sólo permite visualizar toda la información en alta resolución de navegación, teléfono, infoentretenimiento u opciones de configuración, sino también manejarlas de manera táctil (como si fuese un Smartphone) o mediante control gestual.

Bastan unos simples movimientos de la mano o un dedo (detectados por un sensor 3D en la consola central) para contestar una llamada, rechazarla, manejar los diferentes menús o subir y bajar el volumen. Al principio cuesta un poco acostumbrarse pero luego nos sale ya de una forma más intuitiva. Aunque no se han eliminado los métodos más “tradicionales” y se pueden seguir utilizando las órdenes de voz o el controlador iDrive de la consola central.

El volante multifunción (ya visto en el Serie 7) cuenta con un tamaño y grosor perfectos y el tacto de su piel está a la altura del resto del conjunto. Desde el propio volante podremos gobernar diferentes sistemas sin apartar las manos del mismo. Justo detrás de él, las levas de aluminio nos permiten subir y bajar manualmente las marchas en la caja de cambios Steptronic de 8 velocidades.

El cuadro de instrumentos está formado por una gran pantalla digital, donde se han colocado las 2 grandes y típicas esferas de la marca, pero ahora recreadas virtualmente (aunque con un delgado ribete cromado). Estas variarán su apariencia en función del Modo de Conducción elegido. Se acompañan de otras dos semiesferas más pequeñas para temperatura del líquido refrigerante y nivel de combustible, más una zona central donde podremos elegir qué información nos es mostrada de entre todos los sistemas de asistencia o advertencias de todo tipo.

Un poco más arriba, localizamos el nuevo Head-Up Display (heredado… ¿a ver si lo adivináis? sí, del Serie 7) mediante el que se proyecta, a todo color, en el parabrisas una gran cantidad de información como, por ejemplo: Driving Assistant Plus, velocidad, navegación, Speed Limit Info, teléfono o sistema de infoentretenimiento.

En la consola central sobresale el gran mando, tipo joystick, que permite manejar a nuestro antojo la caja de cambios automática (de serie en toda la gama a excepción de la más básica de las variantes diésel, donde se recurre a un cambio manual, aunque también esté disponible como opción esta transmisión). A su lado nos topamos con el mando giratorio del i-Drive, así como el selector de los Modos de Conducción, el pulsador del sistema de aparcamiento asistido o el del freno de estacionamiento eléctrico.

Los asientos delanteros de la unidad probada eran realmente magníficos (pertenecientes a la línea de personalización BMW Individual), envolviendo el cuerpo a la perfección cuando de practicar una conducción dinámica se trataba y al mismo tiempo obsequiándonos con todo tipo de regulaciones eléctricas, memorias, climatización e incluso hasta 8 programas de masaje, para que los trayectos a bordo se conviertan en una experiencia de lo más gratificante.

Por otra parte es en las plazas traseras donde se pone verdaderamente de manifiesto el ligero incremento en la batalla de esta plataforma, y es que los poco más de 7 milímetros adicionales que crece en la distancia entre ejes repercuten directamente en esta zona. No es que sea un aumento descomunal pero sí se nota y se agradece, lo mismo que las mejores cotas en altura y anchura, lo que supone que al final, cuando se pasa mucho tiempo como pasajero, por ejemplo en largos viajes, apreciemos esa mejoría en habitabilidad.

Tampoco pueden faltar la climatización independiente o un completo sistema multimedia para el entretenimiento de sus ocupantes. Los respaldos de los asientos se abaten de forma asimétrica (en una proporción 40/20/40), la parte central desde el propio respaldo para acceder al hueco posterior, mientras que el resto lo hacen desde unos tiradores situados en el maletero.

Maletero

El espacio de almacenaje también ha salido ligeramente beneficiado en esta nueva generación, si bien la ganancia no ha sido precisamente espectacular, con apenas 10 litros más, para llegar hasta los 530 litros.

Aquí la ventaja no es tan evidente como en otros aspectos y no sólo la capacidad no marca records dentro de la categoría (aunque es una cifra realmente buena) sino que sus formas, con diversos abultamientos y recovecos, no permiten aprovechar al máximo el volúmen de carga.

En cambio la tapa del maletero activable eléctricamente (y también mediante “pedal virtual” o desde la llave) al elevarse deja una boca de considerables dimensiones, por la que se pueden introducir bultos de buen tamaño, labor que también se ve facilitada por una menor altura del borde de carga.

Si queremos aumentar la capacidad de transporte, como os hemos dicho antes, podremos desanclar cómodamente los respaldos de los asientos traseros desde unos tiradores situados en la parte superior del maletero, aunque para abatirlos completamente deberemos hacerlo de forma manual desde el interior del vehículo.

Estos respaldos pueden reclinarse asimétricamente en una proporción 40/20/40 de forma que ofrecen muchas posibilidades para combinar el transporte de grandes objetos con el de pasajeros

De todas formas si lo nuestro es transportar una buena cantidad de equipaje o, por ejemplo, las bicicletas para salir a dar una vuelta al campo, mejor decantarse por la variante familiar, el nuevo BMW Serie 5 Touring (que ha sido presentado por primera vez en el Salón de Ginebra, que se celebra estos días) con sus 570 litros de capacidad, con las 5 plazas ocupadas, y que puede aumentarse hasta los 1.700 litros.

Equipamiento y precio

Pero, como ya hemos mencionado, si por algo destaca esta séptima generación del BMW Serie 5 es por el importantísimo despliegue tecnológico que incorpora.

Por un lado tenemos todos aquellos sistemas de asistencia a la conducción, encaminados a mejorar la seguridad al volante, basados en una cámara estereoscópica (equipada de serie) y en un amplio conjunto de sensores de radar y ultrasonidos que se encargan de “vigilar” lo que ocurre alrededor del vehículo y aunque “sólo” ayudan al conductor, nos indican perfectamente hacia dónde se dirigen los pasos para poder realizar una conducción totalmente autónoma.

Tema del que tanto se habla últimamente y que, por el momento (y más en nuestro país) no es viable pues la legislación y las infraestructuras van muchos pasos por detrás de la tecnología con la que ya cuenta este modelo.

A modo de resumen, están disponibles (de serie, o bien opcionalmente):

  • Active Cruise Control (ACC): ajusta la velocidad automáticamente, en función del tráfico, desde parado hasta una velocidad de 210 km/h.
  • Speed Limit Assist: muestra al conductor las restricciones actuales de circulación en su recorrido y puede asumir el control en función de dichos límites de velocidad.
  • Driving Assistant Plus: protección contra colisión lateral, asistente de cambio de carril, asistente de adelantamiento, asistente de dirección y mantenimiento de carril, advertencia sobre la prioridad de paso, sentido contrario y tráfico cruzado.

Tampoco se puede dejar de lado en la era digital que nos ha tocado vivir un aspecto tan fundamental y que para los usuarios que pasan muchas horas a bordo de un vehículo puede ser un motivo más para decantarse por un modelo u otro.

En este aspecto el nuevo Serie 5 va perfectamente servido a través de los servicios BMW ConnectedDrive:

  • Estacionamiento remoto (Remote Parking) desde la BMW Display Key
  • Surround View: este sistema visualiza en la pantalla central una imagen aérea del vehículo, además de una representación tridimensional de la situación del tráfico.
  • Remote 3D View: transmite las vistas tridimensionales al Smartphone del propietario mediante BMW Connected.
  • ParkNow y On-Street Parking Information (OSPI): con las que localizar, reservar y pagar plazas de estacionamiento

  • Carga inductiva y amplificación de señal para Smartphone
  • Hotspot WLAN con conexión de alta velocidad a Internet (LTE) de hasta 10 dispositivos
  • Apple CarPlay
  • Asistente Tire Service
  • BMW Connected, con una amplia oferta de servicios digitales
  • Asistente digital
  • Acceso al correo mediante Microsoft Exchange
  • Información sobre el tráfico en tiempo real RTTI (Real Time Traffic Information)
  • Llamada de emergencia

Asimismo os hemos comentado en varias ocasiones, sobre todo desde un tiempo a esta parte, que en BMW se ha producido un cambio importante a la hora de equipar sus vehículos, proporcionando una mejor y más numerosa dotación de serie (la competencia obliga…). Resultando también evidente en este nuevo Serie 5 de séptima generación.

Esto implica que, desde las versiones más básicas, encontraremos elementos tales como:

  • Volante deportivo de cuero
  • Tornillo antirrobo para las llantas
  • Indicación de presión de neumáticos
  • Juego de reparación de neumáticos
  • Alarma
  • Alfombrillas de velours

  • Sistema de carga de objetos largos
  • Espejos exteriores con ajuste automático anti-deslumbramiento
  • Park Distance Control (PDC) delantero y trasero
  • Faros antiniebla de LED
  • Active guard
  • Navegador Business
  • Reproductor de CD
  • Llamada de emergencia inteligente
  • Teleservices
  • Servicios ConnectedDrive

Para completar la dotación de serie es posible elegir entre varias líneas de equipamiento, en función de nuestros gustos o necesidades:

Acabado Sport Line: Hace énfasis en las virtudes deportivas de este Serie 5, incorporando:

  • Luz de ambiente
  • Caja de cambios con levas tras el volante (en las versiones automáticas)
  • Asientos deportivos
  • Línea exterior ShadowLine de brillo intenso
  • Tapicería de tela y cuero
  • Llantas de aleación estilo 634 de 18 pulgadas

Acabado Luxury Line: Como su propio nombre indica es el más lujoso, e incluye:

  • Línea cromada
  • Molduras de madera
  • Tapicería de cuero Dakota
  • Cuadro de instrumentos en cuero Sensatec
  • Llantas de aleación estilo 632 de 18 pulgadas

Acabado M-Sport: Maximiza el talante deportivo, gracias a:

  • Luz de ambiente
  • Caja de cambios con levas tras el volante (en las versiones automáticas)
  • Asientos deportivos
  • Volante deportivo M
  • Molduras de aluminio
  • Línea exterior ShadowLine de brillo intenso
  • Tapicería en Alcantara
  • Pinzas de freno M (no disponibles en el BMW 520d)
  • Llantas de aleación estilo 662 M de 18 pulgadas

A continuación os mostramos los precios facilitados por la marca alemana para las versiones comercializadas desde su lanzamiento:

En cualquier caso, y como siempre os recomendamos, si estáis interesados en la adquisición de este nuevo BMW Serie 5, no dejéis de pasaros por el buscador de Coches.com, donde encontraréis el mejor precio de concesionario, así como el seguro más apropiado a vuestras necesidades.

Motorización

Desde los primeros compases, tras el lanzamiento de esta séptima generación del BMW Serie 5, estarán disponibles las siguientes motorizaciones:

En gasolina contaremos con dos motorizaciones el BMW 530i y el BMW 540i, ambas con variantes dotadas de tracción total xDrive. En diésel también se ofrecen otras dos posibilidades, con el BMW 520d y el BMW 530d, también con sus correspondientes versiones xDrive.

Todas las motorizaciones cuentan con tecnología de sobrealimentación BMW TwinPower Turbo. En el caso de las versiones de gasolina los turbocompresores son de tipo TwinScroll, además de utilizar la inyección directa High Precision Injection, el sistema VALVETRONIC de control variable de las válvulas y el doble VANOS de control variable del árbol de levas. Por su parte, en las versiones alimentadas por gasóleo, los turbocompresores son de geometría variable y la inyección directa de tipo Common-Rail.

Lógicamente todos ellos incorporan los últimos avances de la marca en materia de eficiencia energética, como recuperación de la energía de frenado, función de arranque y parada automática, modo ECO PRO, función de planeo, elementos auxiliares que se activan solo cuando es necesario o aerodinámica optimizada, para reducir consumos y emisiones, cumpliendo la normativa EU6.

En el siguiente cuadro se resumen sus principales características:

Más adelante, a lo largo de este mes de marzo, llegará a nuestro mercado la variante más potente y dinámica, pero también otras dos que destacan  por su eficiencia:

  • BMW M550i xDrive: Un modelo BMW M Performance, y que es por ahora la punta de lanza de la oferta. Sus cifras son impresionantes, con 462 CV a 5.500 rpm obtenidos de un renovado propulsor V8 de 4,4 litros (4.395 cm3) y un par máximo de 650 Nm a 1.800 rpm. Gracias a ello y al fantástico funcionamiento de la caja de cambios deportiva Steptronic de 8 velocidades y de la tracción total xDrive es capaz de alcanzar una velocidad máxima (autolimitada) de 250 km/h, pero más asombrosa aún es su capacidad de aceleración, parando el crono en 4 segundos justos para pasar de 0 a 100 km/h, lo que significa que es más rápido que el M5 de anterior generación.

  • BMW 520d EfficientDynamics Edition: Es, como su propio nombre indica, la motorización diésel más eficiente de la gama. Utiliza el conocido propulsor de 2 litros y 4 cilindros que ofrece una potencia de 190 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 400 Nm entre 1.750 y 2.500 rpm. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos y obtener una velocidad máxima de 235 km/h, todo ello con un consumo combinado de 3,9 l/100 km y unas emisiones de CO₂ de 102 g/km (las más bajas de su clase).

  • BMW 530e iPerformance: La variante híbrida enchufable de esta séptima generación que conserva el dinamismo propio de la marca con la posibilidad de conducir exclusivamente en modo eléctrico, sin emisiones. Combina un motor de gasolina de 4 cilindros de 184 CV y un motor eléctrico de 95 CV, junto a una batería de iones de litio con una capacidad de 9,2 kWh, para obtener una potencia conjunta de 252 CV. Este modelo, en el modo exclusivamente eléctrico, ofrece una autonomía de hasta 46 km a una velocidad máxima de 140 km/h. El consumo promedio es de tan sólo 2,0 l/100 km con unas emisiones de CO2 de 46 g/km.

Comportamiento

En esta ocasión pudimos ponernos a los mandos de la que, con toda seguridad, será la versión más demandada por los posibles clientes de este modelo, nos referimos al BMW 520d. Nuestra unidad incorporaba, además, el vistoso acabado M Sport, el más deportivo de los disponibles.

Pese a las pocas horas y escasos centenares de kilómetros que pudimos estar tras el volante, fueron suficientes para darnos cuenta del notorio cambio que se ha llevado a cambio en esta nueva generación de la berlina alemana. No solo en el apartado estético, de equipamiento, materiales o tecnológico, sino también en el dinámico. Así que los tradicionales clientes de la marca pueden estar tranquilos al respecto, pues no ha perdido ni un ápice de la deportividad que siempre ha caracterizado a los modelos de la firma de Múnich.

El Departamento de Comunicación de la filial española nos había citado a primera hora de la mañana en el madrileño Circuito del Jarama, pero no para exprimir las virtudes dinámicas de la nueva berlina alemana en el exigente trazado madrileño, sino como punto de partida para una ruta que nos llevaría hasta Toledo.

Los primeros kilómetros transcurrieron por autovía y diversas vías de circunvalación, en ellas se palpa que el refinamiento de marcha, ya de por sí bueno en todas las berlinas de BMW, ha mejorado muchos enteros.

Pudimos circular entre el denso pero, a la vez, dinámico tráfico de una típica jornada laboral. Era la excusa perfecta para comprobar el funcionamiento de los asistentes a la conducción con los que cuenta esta nueva generación. Y la verdad es que desempeñan francamente bien su función, con un manejo muy intuitivo sin que se produzcan reacciones bruscas, salvo que algún conductor despistado se empeñe en poner a prueba el Driving Assistant Plus realizando un cambio de carril inesperado cerrándonos la trayectoria… Entonces el Serie 5 frena contundentemente para evitar el posible alcance, manteniendo la trayectoria de forma ejemplar y sin intervención del conductor…

Lo que resulta especialmente “adictivo” en este tipo de vías es la utilización del asistente de adelantamiento con el cual, bastará indicar mediante el intermitente que queremos rebasar al vehículo que nos precede para que, si no viene nadie por el carril izquierdo, inicie un leve giro cambiando por sí solo de carril. Una verdadera gozada.

Nos llamó poderosamente la atención el bajo nivel sonoro que se percibía dentro del habitáculo, tanto procedente de la mecánica diésel que movía nuestra unidad de pruebas como el de rodadura de los neumáticos montados sobre las opcionales llantas de aleación de 19 pulgadas. Y es que el aislamiento acústico realizado es excelente, tanto en el parabrisas delantero como el integrado en el resto de la carrocería.

También pudimos “jugar” con el mando del Driving Experience Control que nos permitía elegir entre varios modos de conducción. Por defecto se circula en modo COMFORT, el más idóneo para todo tipo de recorridos, aunque también hicimos uso del modo ECO PRO, más orientado a la eficiencia, y muy útil cuando se realizan largos viajes por autovía, manteniendo unos consumos bajísimos gracias entre otros sistemas a la “navegación a vela”, mediante la cual se desconecta el motor de la transmisión en cuanto la orografía es favorable. Existe también otro modo, ADAPTATIVO, que adecúa suspensión, dirección y cambio Steptronic de forma continua, dependiendo del tipo de conducción que realicemos en cada momento.

Pero el que más satisfacciones nos deparó fue el modo SPORT, y es que había llegado el momento de poner a prueba el comportamiento dinámico de este nuevo BMW Serie 5 en un corto y divertido tramo de curvas por el que discurría el recorrido. Aquí, pudimos comprobar que esta nueva generación no ha perdido ni un ápice del dinamismo esperado, gracias a que este modo de conducción actúa sobre la electrónica del motor, cambio automático e incluso sobre la suspensión adaptativa, con la que contaba nuestra unidad, endureciendo el tarado de los amortiguadores y evitando movimientos no deseados de la carrocería. Parecía que nos encontrásemos a los mandos de un dinámico Serie 4 más que de una gran berlina de casi 5 metros de longitud.

Además era posible efectuar rápidos adelantamientos, cuando la situación lo requería, exprimiendo todo el potencial de los 190 CV con que contaba el propulsor y del cambio de marchas automático Steptronic de 8 velocidades que tantas satisfacciones nos produce cada vez que lo probamos.

Para completar la ecuación contábamos con dirección activa integral, mediante la cual las ruedas traseras direccionales giraban en sentido contrario a las delanteras, hasta 60 km/h, reduciendo el radio de giro y aumentando la agilidad del vehículo. A partir de esos 60 km/h las ruedas traseras se mueven en el mismo sentido que las delanteras incrementando la estabilidad en curvas de amplio radio y cambios de carril a alta velocidad.

Habíamos llegado al punto intermedio de la jornada. Era hora de comer pero, no sin antes resistirnos a probar otro de los grandes avances tecnológicos que incorpora esta nueva generación del Serie 5 nos referimos, claro está, al aparcamiento asistido (Parking Assistant) que estaciona el vehículo de forma totalmente automática, ya sea en línea o en paralelo. A ello hay que sumar la posibilidad de aparcar el Serie 5 mediante control remoto, a través de la BMW Display Key con pantalla táctil (que además muestra diferentes informaciones sobre el estado del vehículo y permite manejar algunas funciones), de forma que podremos, por ejemplo, estacionar el vehículo en una plaza de parking muy estrecha sin tener que realizar “contorsionismos” para entrar o salir. Bastará con sacar nuestra llave del bolsillo, arrancar el vehículo remotamente y simplemente deslizando un dedo sobre la pantalla táctil hacer que avance (o retroceda) el tramo necesario para poder abrir la puerta y acceder al interior del vehículo. Sí también vale, como a alguno ya se le habrá ocurrido, para “vacilar” delante de los amigos…

Tras reponer fuerzas tocaba regresar a la capital de España, a esas horas de la tarde el tráfico se estaba volviendo cada vez más complicado, pero a lomos de este novedosa berlina del fabricante alemán el trayecto de vuelta se nos hizo muy corto, amenizado en ocasiones por la agradable charla con el compañero de prensa que nos acompañaba y en otras por el magnífico equipo de sonido Bowers & Wilkins Diamond con el que contaba nuestra unidad de pruebas.

Veredicto de Coches.com

Con esta nueva generación (la séptima ya) BMW ha conseguido un vehículo realmente fantástico… posiblemente, en estos momentos (ventajas de ser el último en renovarse…) la mejor berlina de su categoría y eso que los rivales no son “mancos” precisamente.

Un vehículo que no sólo “progresa adecuadamente” generación tras generación, sino que en esta última entrega muestra su mejor imagen, con una estética renovada (heredada de la Serie 7) pero perfectamente identificable como un producto de la marca, a la vez que mejora rotundamente en confort de marcha, pero sobre todo se pone “a la última” en aspectos tales como tecnología, seguridad o calidad percibida. Y todo ello sin descuidar un comportamiento dinámico “de referencia” como el que esperan todos los seguidores de la firma de Múnich.

En su contra sólo podemos achacarle, al igual que a la mayoría de sus rivales Premium que, pese al esfuerzo realizado en los últimos años en mejorar la equipación de serie, ésta se complementa con un sinfín de opciones que, al final, acaban engordando excesivamente la factura final.

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