¿Has sido víctima alguna vez de un coche que se avería constantemente o que sufre fallos eléctricos cada dos por tres? Si la respuesta es sí, probablemente te hayas deshecho de él, pero seguro que no de esta forma. Tras tres años de tedio con su Dodge, una pareja de Australia se cansó de pagar reparaciones y sentir que estaban poniendo en riesgo la vida de sus hijos y decidió destrozar y luego aplastar su coche con un tanque. Así de fácil.

El vídeo no pasó desapercibido y Fiat Chrysler Australia (FCA) se puso en contacto con los dueños, Joe y Kate, a los que ofreció una inspección del coche en un intento desesperado por evitar la tragedia. Según los enfurecidos propietarios, la FCA había revisado el coche tres meses antes y tan sólo se había ofrecido a arreglar el DVD. Tras la viralidad de vídeo, la FCA informó a los medios de que Joe y Kate habían rechazado el programa de compensación y reparaciones.

La lista de fallos y averías, según especifican en el vídeo subido a Youtube, sobrepasaba los límites de cualquier consumidor, y relatan los acontecimientos: “Tras comprar este coche nuevo por unos 40.000 dólares y después de luchar durante tres largos años por justicia, los propietarios Joe y Kate están hartos de su inseguro y poco fiable Dodge Journey.

No podían confiar en él para llevar a su familia de forma segura así ni vendérselo a otro cliente, así que decidieron aplastarlo con un tanque. El importador, Fiat Chrysler Australia, intentó todas las artimañas posibles para hacer desaparecer esto, incluyendo escribir a los medios y a algunos políticos, diciéndoles que el vehículo no había sido inspeccionado. (…)” . Finalmente el vídeo se publicó y ya acumula más de 344.000 visualizaciones.

La campaña contra la FCA se hizo viral gracias a Destroy my Jeep. La comunidad australiana Destroy my Jeep nació en 2013 como plataforma de consumidores descontentos con sus coches, que impulsan sus propias campañas con mucho humor pero manera contundente. El objetivo es conseguir modificar la legislación australiana de consumidores de forma que queden protegidos ante un vehículo defectuoso, o lo que se denominan Lemon Cars: coches chatarra. La guerra ha empezado ¿Alguna vez has tenido ganas de hacer lo mismo?

Vía: Jalopnik

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