Asombrosamente cierto, las carreras hacia atrás existen. No es que los deportivos sean los últimos en tecnología, ni que los coches alcancen velocidades de vértigo. De hecho, pocos son los competidores que llegan a la meta ya que al ir hacía atrás muchos llegan a volcar y otros tantos muchos quedan destrozados tras esperadas colisiones. Más que una carrera, podría considerarse un entretenido espectáculo de desguace.

Pocos son los que llegan a la meta debido a la complejidad de la competición. En el vídeo podemos observar como en la primera curva muchos son los que pierden el control del vehículo y acaban saliendo de la carretera o golpeando alguno de los otros competidores. Pese a la alta siniestralidad, no parece que haya mucho daño para los conductores, a excepción de una fuerte torticolis los días posteriores.

El nombre de la competición “Day of Destruction” deja muy clara la finalidad del evento y tampoco es que el premio de la competición sirva para mucho más. Los 500 dólares entregados al ganador pueden servirle tanto para comprarse una nueva chatarra que desguazar el próximo año como para invitar a los participantes a una rica barbacoa.

Una curiosa competición con historia

Este tipo de carreras de coches no es exclusiva de nuestro siglo. Ya en los años 80, el Daf Dafodill y sus versiones posteriores servía como modelo para realizar estas competiciones ya que podía alcanzar la misma velocidad hacia delante que hacia atrás. El resultado se puede observar en el vídeo.

Vía: Motor pasión

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