Los vehículos conectados son (y serán) cada vez más comunes. Eso implica que compartirán información y datos con otros usuarios, con la infraestructura, con el fabricante, con servicios de reparación… Porque cada vez hay más (y habrá) quien quiera acceder a esos datos para proporcionar servicios al consumidor.

Sobre el papel, eso será una ventaja para el consumidor, pues ayudará a la seguridad vial y a avitar embotellamientos, entre otras cosas que todavía no podemos ni imaginar. Pero, obviamente, los usuarios podrán precouparse también de qué ocurre con esos datos suyos y cómo se protegen.

Para atender a esas preocupaciones se acaba de lanzar un nuevo sitio web por ACEA (puedes acceder a él al final del artículo). Hemos estudiado a fondo su contenido para responder a las dudas que tengas sobre estos datos generados por vehículos y que se comparten con terceros, de una manera clara y simple:

¿Por qué compartir los datos?

Los automóviles conectados dependen cada vez más de la recopilación, el uso y el procesamiento de datos. Al hacerlo, los vehículos modernos (también camiones y autobuses) generan una gran cantidad de datos.

Esta información puede compartirse de forma inalámbrica con otros vehículos, usuarios de la carretera, el fabricante del vehículo y proveedores de servicios de terceros (talleres, aparcamientos, compañías de seguros, proveedores de servicios financieros y de flotas, operadores de infraestructura vial…. y también empresas no directamente relacionadas con la automoción, como agencias de viajes, redes sociales y motores de búsqueda.

Compartir datos del coche puede mejorar la experiencia de conducción, aumentando la comodidad, la seguridad e incluso reduciendo el consumo de combustible. He aquí algunos ejemplos de uso de estos datos:

 

  • Aconsejar sobre las rutas más fáciles y seguras, evitando atascos de tráfico y peligros.
  • Proporcionar información de estacionamientos.
  • Contactar con los servicios de emergencia en caso de accidente.
  • “Predecir” cuándo el vehículo necesitará mantenimiento o reparación para evitar averías.
  • Pagar parkings y peajes automáticamente.
  • Conseguir que las compañías de seguros ofrezcan primas adaptadas en estilo de conducción e itinerarios habituales,
  • Proporcionar información y entretenimiento a medida (músuica, redes sociales, email…).

¿Puedo decidir qué datos personales compartir?

Sí. Los propietarios de vehículos tienen el derecho de decidir con quién comparten sus datos personales y con qué fines. Toda esta información se regula por la legislación de protección de datos de la UE.

¿Qué tipo de datos compartirá mi coche?

Los vehículos de motor generan una gran cantidad de datos. La mayoría de los datos generados por su automóvil son principalmente de naturaleza técnica. Existen solo temporalmente, se usan localmente dentro de los sistemas del vehículo y nunca se almacenan. El tipo de datos propensos a ser utilizados por terceros varía mucho de una marca a otra, incluso dentro de modelos de una misma marca.

Se pueden usar varios tipos de datos generados por el vehículo para mejorar la experiencia de conducción, como mejorar la seguridad vial y reducir el consumo de combustible:

  • Presión de los neumáticos.
  • Velocidad del vehículo.
  • Kilometraje.
  • Consumo de combustible.
  • Nivel de aceite.
  • Estado del motor.
  • Estado de carga de la batería.
  • Ángulo de dirección.
  • Temperatura exterior del vehículo.

Los datos generados por el vehículo no incluyen datos importados por los usuarios del vehículo (como contactos de teléfonos móviles o destinos seleccionados para la navegación), ni datos recibidos de fuentes externas (como información transmitida por unidades de carretera, otros vehículos o usuarios vulnerables).

¿Cómo se protegen mis datos?

Con el desarrollo de Internet de las cosas, es posible que tenga preocupaciones reales sobre la protección de sus datos personales y su privacidad. Eso no impode que uno esté dispuesto a compartir  datos con proveedores de servicios si ello significa poder beneficiarse de servicios útiles.

La industria del automóvil se compromete a proporcionar a todos sus clientes un alto nivel de protección de sus datos personales y mantener su confianza. Los fabricantes europeos de automóviles, furgonetas, camiones y autobuses han adoptado cinco principios clave de protección de datos:

  • Transparencia.
  • Dar al cliente la opción.
  • Cumplir la ley de protección de datos en todo momento.
  • Mantener la seguridad de los datos.
  • Procesar datos personales de forma proporcionada.

En resumidas cuentas, los fabricantes solo compartirán los datos personales con terceros:

  • Sobre la base de un contrato con el cliente.
  • Con el consentimiento previo del cliente.
  • Para cumplir con las obligaciones legales.

Forma segura de transmitir datos

Los fabricantes de vehículos están preparados para hacer que los datos del automóvil estén disponibles para servicios de terceros, pero quieren siempre y cuando:

  • Garantice la protección de los datos personales del usuario del vehículo.
  • No ponga en peligro el seguro funcionamiento del vehículo.
  • No socave la responsabilidad del fabricante del vehículo.

¿Cómo se limitan estos riesgos? Para empezar, los fabricantes quieren que los datos del coche se transfieran de manera segura a una instalación externa. De este modo, los proveedores de servicios no accederían directamente al vehículo. De este modo los fabricantes quieren minimizar los riesgos de seguridad y responsabilidad civil.

¿Existen riesgos al permitir acceder directamente a los datos del coche?

Los fabricantes dicen que sí entraña riesgos permitir acceder directamente a los datos de un vehículo en movimiento. Obviamente, quieren ser intermediarios de ese ingente volumen de información que va entre el dueño del vehículo y los proveedores de servicios… y apuntan varios peligros que podrían ocurrir de no ser así:

  • Ataques hackers: Sin duda, cada nueva interfaz de datos externos aumenta el número de posibles objetivos y puntos de entrada. Hablamos de robo de datos personales… o del propio vehículo.
  • Funciones de seguridad: Se habla mucho de que hoy los coches son como ordenadores. Lo son. Y poner a manejar más información puede poner en jaque su potencia de procesamiento y comprometer la capacidad de algunas funciones… como los frenos, si no se controla el volumen de datos manejados y la frecuencia con la que se solicitan.
  • Distracción: Si cualquier empresa/aplicación pudiese acceder de manera incontrolada al interfaz de a bordo, podría ser un problema.
  • Mal funcionamiento del software: Si se instalan otros programas podría afectar a otras funciones o bloquear por completo el sistema…

Un coche conectado no es un móvil


Un automóvil no es un teléfono inteligente sobre ruedas. Tampoco un PC que se pueda reiniciar si ocurre un problema mientras se conduce. Un coche requiere estándares mucho más altos en seguridad y privacidad (como te contábamos hace año en qué debería Silicon Valley aprender de la industria automotriz).

La función principal del automóvil, como medio de transporte, es llevar personas o bienes de manera segura de un lugar a otro. De ahí su complejidad tecnológica, que además de cumplir con altos estándares técnicos y legales, tiene grandes controles de calidad.

Además, un vehículo de motor también tiene una vida útil de al menos 8 a 10 años, por lo que su hardware necesita ser resistente y estable mucho más tiempo que un smartphone.

¿Estarán disponibles los datos del coche para todos en igualdad de condiciones?

Los proveedores de servicios interesados ​​podrán acceder a los datos del vehículo que necesitan a través de un servidor remoto seguro, sobre la base de un contrato con el fabricante del vehículo. Queda por ver si se hace a través de un servidor de un fabricante de vehículos o a través de un servidor neutral gestionado de forma independiente.

Estos servidores son totalmente “neutrales”, lo que significa que no son operados ni financiados por los fabricantes sino por un tercero independiente. Están obligados a implementar medidas de seguridad y protección de datos de última generación. Ya hay varias compañías interesadas en establecer estos servidores. IBM, por ejemplo, lanzó hace poco un servicio para que los datos del vehículo sean accesibles a través de su plataforma en la nube. Así cualquiera que lo desee podrá desarrollar servicios nuevos e innovadores.

 

El servidor neutral también facilitará el acceso a datos, en particular para pequeñas y medianas empresas, al ofrecer acceso a datos multimarca en un solo servidor, en lugar de obligarlos a utilizar múltiples servidores de fabricantes individuales.

Además, el servidor neutral garantiza la elección del cliente. Con un servidor neutral, los usuarios de vehículos tienen la libertad de obtener servicios del fabricante del vehículo, su red de reparadores autorizados o cualquier otro proveedor que elija. Toda información que esté disponible para la red de talleres oficiales estará disponible en las mismas condiciones para terceros: mismo tipo, cantidad y calidad de datos, al mismo tiempo, al mismo precio.

Este concepto para la transferencia de datos generados por vehículos garantiza el acceso de forma totalmente transparente y anónima. Es decir, el servidor neutral permite que los proveedores de servicios (así como los servicios exactos que ofrecen) permanezcan desconocidos para el fabricante del vehículo. Por lo tanto, contribuye a la innovación y permite una competencia justa y abierta.

Este vídeo resume todo lo que te hemos contado:

Fuente: CarDataFacts

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