Cada vez es menos habitual conducir fuera del asfalto. La mayoría de coches no están realmente capacitados para salir de la carretera (tampoco la mayoría de SUV por mucho que quieran aparentar) y la mayoría de usuarios ni siquiera tienen esa necesidad. Eso nos dejaría con excepciones como las zonas rurales, con peor infraestructura, o con aquellos usuarios que lo buscan expresamente. Para ellos, queremos repasar algunos consejos para conducir sobre piedras y rocas.

Porque una cosa es rodar por un camino de tierra compacta, que podría tener un desgaste similar en nuestro vehículo que el asfalto, y otra hacerlo sobre piedras de distintos tamaños. Esta superficie será una de las más intensas, una de las que más daños puede causar a nuestro coche. Por eso es importante saber, en primer lugar, que no es recomendable abordarla con cualquier tipo de vehículo. Abstenerse utilitarios, compactos y el 90 % de SUVs actuales.

Para tener un coche preparado para circular sobre terrenos pedregosos hay que echar un vistazo a la suspensión. Tiene que ser capaz de absorber todas las irregularidades (que con piedras son constantes) a cualquier ritmo. También es importante guardar una distancia libre al suelo considerable, para que los objetos más voluminosos no dañen el coche. En este apartado, también es recomendable algunas protecciones extra en los bajos, así como en las zonas más expuestas.

Otro de los elementos que tienen una gran importancia son los neumáticos, los que están en contacto directo con el terreno. Ya hemos hablado largo y tendido sobre los neumáticos M+S, obligatorios para este tipo de conducción. También hicimos un repaso con algunas recomendaciones para elegir neumático todoterreno. Llegados a este punto, podríamos decir que para las piedras optaríamos por unos con la etiqueta M/T (Mud Terrain).

Lo que buscamos en estos neumáticos es que tengan una estructura muy reforzada, sobre todo en los flancos, para que puedan adaptarse a los cambios bruscos de la superficie sin romperse. También ayudarán los tacos de goma anchos y un dibujo con profundidad muy grande. En cuanto a las presiones, siempre ha habido debate. Con presión baja hay más adherencia, mientras que con presión alta hay menos riesgo de reventar el neumático. En todo caso, mejor respetar lo recomendado por el fabricante.

En estos entornos es más que recomendable tener una rueda de repuesto de tamaño normal y calzada con el mismo tipo de neumático. Siempre hay más probabilidades de pinchar en piedras que sobre asfalto y se agradecerá tener esa garantía. Y por supuesto, seguir otros consejos de la conducción todoterreno. En este punto hay que recordar el adecuar la velocidad en función a los obstáculos, buscar la trazada ideal sin hacer movimientos bruscos y mantener ante todo la atención y la paciencia.

Fuente: Autofácil

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