El embrague es la arteria aorta de los coches manuales por lo que su avería deja sin oxígeno a todo conductor ya que es una de las más caras, en algunas marcas ronda los 1.000 euros. Malos hábitos y vicios acaban provocando un desgaste prematuro del mecanismo que merma el bolsillo de los propietarios y aparca el vehículo en el taller.

Los comportamientos inadecuados al volante además de provocar riesgos en la seguridad vial y un gasto desorbitado del combustible, afectan también a la mecánica del automóvil. Y es que, con la L en mano nos hacemos dueños de la carretera adquiriendo rutinas contraproducentes para el perfecto mantenimiento del vehículo.

embrague 02

Aunque existen problemas de fábrica, lo común es que la sensibilidad del embrague se acabe desgastando debido a la mala praxis del propietario por lo que frecuentemente las garantías no cubren dichas reparaciones. Si no quieres que, a la larga, tus malas costumbres terminen con la vida útil del embrague sigue estos infalibles consejos:

1.  Mantén un correcto funcionamiento del corazón del vehículo: el motor. Para ello debes bajar su temperatura mediante líquidos de refrigeración y lubricantes, los cuales evitan sobreesfuerzos inútiles y el desgaste del embrague.

Toyota RAV4 Hybrid 2016 motor 2

2. Arranca acelerando con suavidad para que el embrague no patine. Lo ideal es iniciar la marcha soltando el pedal progresivamente y acelerar sin que el motor supere las 1.200-1.300 rpm. Además, si es posible, se recomienda esperar unos minutos hasta que el motor adquiera una temperatura idónea. El tráfico urbano, las arrancadas en pendiente y las maniobras de aparcamiento se postulan como los momentos en los que más sufre el embrague.

3. No apoyes el pie izquierdo en el pedal del embrague, sitúalo en el reposapiés. Muchos conductores por inseguridad o comodidad circulan con el pie sobre este mecanismo, lo que hace que patine de forma continua, provocando que se queme en pocos kilómetros y acortando así su vida.

pedal_embrague

4. Pisa siempre a fondo el pedal para cambiar de marcha. Si no lo haces, someterás al sistema a fricciones excesivas y el acople de las marchas que no será todo lo suave que debería podría llegar además a rascar lo que perjudica considerablemente al embrague. Esto se hace significativo en este ejemplo: tras recorrer 10.000 kilómetros de carretera urbana podrías llegar a cambiar de marcha más de 50.000 veces. Para poder llegar bien al embrague asegúrate asimismo de que tu asiento está correctamente ajustado longitudinalmente.

5. Evita soltarlo demasiado rápido o descoordinado con el movimiento de la mano sobra la palanca de cambios, ya que esto genera estrés al embrague.

Porsche Cayenne palanca de cambios

6. Pon punto muerto en las detenciones. En semáforos y atascos sitúate en punto muerto sin pisar ¡claro! el embrague ya que sino estarás sometiendo al embrague a un sobreesfuerzo innecesario. Este hábito también se debe evitar en los coches con uso Start & Stop ya que el sistema que está concebido para ahorrar combustible no detiene el motor si no soltamos el embrague.

7. Conduce con las dos manos en el volante. Puede parecer una tontería, pero pilotar con una mano en el volante y otra en la palanca ofrece una presión extra que acaba siendo perjudicial para el embrague.

conducir con las dos manos en el volante

8. Controla el punto de embrague para sujetar el coche con el freno. Si tienes que frenar en una situación de emergencia utiliza el embrague sino olvídate de controlar el coche con este mecanismo ya que someterás a sus componentes a una fricción inútil. Los conductores deben poseer un control absoluto del punto de recorrido del embrague para poder soltar el freno y pisar el acelerador de forma rápida y suave para evitar así que el coche se cale y que el embrague se mantenga a medio recorrido. Este problema no lo tienen los coches modernos ya que cada vez es más común que incorporen el sistema Hill Assist que ayuda al vehículo a no descolgarse hacia atrás durante unos instantes, segundos necesarios para acelerar y reanudar la marcha. ¡No permitas que una cuesta te obligue a trazar una ruta alternativa para evitarla y, por supuesto, que acabe quemando el embrague!

9. Evita que llegue agua a presión hasta el cárter del embrague. Cuando lavamos el coche la humedad puede penetrar en su interior y dañar o alterar seriamente el funcionamiento del mecanismo.

lavado bajos coche

Si pones en marcha esta lista de recomendaciones, tu embrague sonreirá más que los emoticonos de Whatsapp y tú bailarás cual flamenca al no pisar el taller mecánico y ahorrar el dinero de esta cara avería.

Fuente: Autofácil, Maphre, Ecomotor

7 COMENTARIOS

  1. Me parece muy bien el símil médico del principio para resaltar la importancia del embrague, pero me duelen los ojos al leer «vena aorta» la aorta es una arteria, no una vena!

  2. «Pon punto muerto en las detenciones. En semáforos y atascos sitúate en punto muerto sin pisar ¡claro! el embrague»

    A mí en la autoescuela siempre me han dicho que antes de pararme en un semáforo hay que pisar el embrague a dos coches de distancia y poner punto muerto.

  3. El punto 7 es incorrecto. Tener la mano en la palanca no supone ningún desgaste para el mecanismo del embrague, sí mucho para la caja de cambios, ya que al tenerla cogida la vibración interna de la unión de la palanca a la barra del desplazable de la horquilla del desplazable tendrá un gran desgaste al no poder tener juego, con lo que cogerá holgura en su unión.

    En el punto 5 , maniobras bruscas del pedal del embrague provocarán un acoplamiento brusco al arrancar o cambiar de marcha con los consiguientes tironazos y posibles roturas de transmision o caja de cambios y un gran desgaste por el brusco frotamiento del embrague.

    Igual que nunca pisariamos siempre el pedal de freno del golpe produciendo gran desgaste por un frotamiento brusco, pues lo mismo con el embraque que es lo mismo pero funcionando a la inversa.

  4. El punto 7 es incorrecto. Tener la mano en la palanca no supone ningún desgaste para el mecanismo del embrague, sí mucho para la caja de cambios, ya que al tenerla cogida la vibración interna de la unión de la palanca a la barra del desplazable de la horquilla tendrá un gran desgaste al no poder tener juego, con lo que cogerá holgura en su unión.

    En el punto 5 , maniobras bruscas del pedal del embrague provocarán un acoplamiento brusco al arrancar o cambiar de marcha con los consiguientes tironazos y posibles roturas de transmision o caja de cambios y un gran desgaste provocado por el brusco frotamiento del embrague.

    Igual que nunca pisariamos siempre el pedal de freno del golpe produciendo gran desgaste por un frotamiento brusco, pues lo mismo con el embraque que es lo mismo pero funcionando a la inversa.

  5. El costo del kit de embrague para un automóvil económico suele rondar los 120 €. Sin embargo, puede alcanzar cifras mucho más altas para modelos más grandes o marcas de alto nivel, con un costo de hasta € 500.

    Las horas de trabajo también dependen de dónde confía. Debemos tener cuidado con aquellos que ofrecen mano de obra a precios ridículos, pero también debemos evitar a aquellos que más que un mecánico parecen ser un joyero.

    Por lo general, el costo del mecánico para cambiar el embrague, dadas las muchas horas de trabajo requeridas, puede variar desde € 150 hasta un máximo de € 450.

Deja una respuesta