Los accidentes con víctimas ciclistas están lamentablemente a la orden del día. Ya sea por el mayor uso de la bici, la inexperiencia de los nuevos ciclistas,  falta de concienciación de los conductores de vehículos más grande o por imprudencias al volante, cada vez se contabilizan más siniestros en los que hay que lamentar fallecidos. Es por eso que se ve necesario una mayor protección del ciclista, tanto en la regulación como en los elementos con los que cuenta la bici y que sirven para aumentar la seguridad del ciclista.

Los siguientes diez dispositivos están destinados a tal propósito de mejorar la calidad del viaje del ciclista para que llegar a casa sanos y a salvo. Afortunadamente los seis primeros se están comercializando pero también hay casos de dispositivos que por falta de fondos no se han llegado a comercializarse ¿llegarán hacerlo algún día? Deberían.

1. Casco luminoso

Visibilizar las maniobras que se va a llegar a cabo es imprescindible durante la conducción tanto apra vehículos grandes como más pequeños como la bicicleta. El ciclista normalmente lleva a cabo un movimiento con el brazo que indica su giro, sin embargo, esto puede ser poco visible en entornos de poca visibilidad. Para estas situaciones se pensó el siguiente casco.

Dicen que la creatividad parte de reinventar elementos que ya conocemos de nuestro entorno para mejorar algo existente. En este caso el inventor de este dispositivo fusionó la idea de seguridad en el casco con la visibilidad.

Crearon un casco con luces que aumenta la visibilidad del ciclista en la carretera aunque y que también permite conocer los movimientos que va a llevar a cabo todavía mediante un acelerómetro que detecta cuándo va a pfrenar y un mando de luces de intermitentes que se conecta vía wifi. La empresa está asentada en Boston, Estados Unidos, y realizan ventas por todo el mundo sin cargo adicional en el envío. Aún así, su precio no es demasiado asequible, ronda los 200 euros.

2. El separador lateral con acento español

El siguiente aparato es una creación de un ciclista canario, ingeniero industial y naval. Harto de que los demás vehículos no cumplieran con las normas de circulación dejando un espacio de seguridad de 1,5 metros y siguiendo las nomas según el artículo 176.5 del Borrador del Nuevo Reglamento de Circulación, diseñó el siguiente separador de distancia de seguridad.

La varilla de fibra de carbono con un molinillo en el extremo opuesto se sujeta a la barra vertical del sillín. Se puede regular hasta 1,5 metros por el propio ciclista y elevar 90 grados para que no moleste al apoyar o transportar la bici. Tanta es la originalidad del invento que ha recibido varios premios y está patentado en EEUU, Europa y Japón. Su peso es de 282 gramos y su precio actual ronda los veinte euros sin gastos de envío incluidos que oscilan entre los cinco y diez euros.

3. Luz trasera: más obvio imposible

Una idea parecida tuvieron los comerciantes de esta empresa manufacturera que se anuncia en varios portales de compras por internet a un precio de no más de 4 euros. Sin una campaña publicitaria costosa, este producto se posiciona entre los más útiles de esta lista para recordar a los vehículos vecinos que no están solos en la carretera.

Mediante un láser de color rojo que se coloca en la parte trasera de la bici, el ciclista irá marcando su recorrido haciéndose visible para los más despistados. Además, la distancia de la bici y el ancho permite cierta amplitud a la hora de ser sobrepasados por coches o vehículos más grandes que normalmente desestabilizan al ciclista.

4. Detector de peligro

La temida distancia de seguridad que muy pocos conductores respetan es el día a día de los ciclistas que se aventuran a tomar su bici y salir a la carretera. El siguiente aparato es un radar que se encarga de avisar al ciclista del peligro inminente. Con dos módulos, uno para la antena radar, un procesador y una luz trasera colocados en la tija del sillín y otro en el manillar a la vista del ciclista.

El dispositivo envía una señal al reconocer un coche a menos de 140 metros y alerta al ciclista mediante una señal luminosa con LEDs. Al igual que cambia la luz del módulo del manillar, cambia también la del aparato trasero para llamar la atención del conductor del coche que se aproxima y dejar claro que ahí hay una vida sobre dos ruedas. La empresa sudafricana superó su fase de financiación y ahora provee estos aparatos en distintos países, en España están disponibles por unos 150 euros.

5. Bicicleta luminosa

En 2015, resultaba sorprendentemente innovadora la idea de Volvo de producir bicicletas con pintura reflectante. Lo que no se sabía era que ya existía un proyecto similar nacido un año antes y que pretendía comercializar bicicletas que brillan en la oscuridad al ser iluminadas por una luz artificial.

Los jóvenes inventores lograron la financiación necesaria para comenzar la producción y ahora comercializan el producto de una forma muy personalizada. Permiten seleccionar varios modelos de bici con distintas prestaciones desde un precio base de 999 dólares. No demasiado asequible para todos pero lo suficientemente original como para que la idea se promueva y se traduzca en más bicicletas de este estilo vendiéndose en Europa.

6. Láser frontal “estoy en mi vía”

Según un estudio llevado a cabo por el laboratorio de investigaciones sobre el transporte de Reino Unido, los accidentes con ciclistas se producen al interponerse vehículos más grandes en las vías ciclistas. Es por eso que esta empresa ha diseñado un láser que proyecta una icono de bici en el suelo para hacer visible la vía y el camino que el ciclista va a tomar en situaciones de poca visibilidad como puede ser de noche.

La idea partió de un proyecto final de carrera de una estudiante de la Universidad de Brighton. En 2015 superaron su meta de financiación y pudieron comercializarlo a un precio de 150 euros con el nombre de Blaze.

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