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Luis Blázquez

Sale humo de los frenos del coche: ¿Por qué puede ocurrir?

Si vas circulando y de repente empiezas a oler a quemado junto con una ligera neblina de humo saliendo del coche, es probable que te asustes. Con razón, no creo que nadie esté acostumbrado a ello. Puede haber varias razones por las que esto suceda, pero la mayoría de veces, los frenos son los culpables. Si tus frenos echan humo, lo más recomendable es que te no conduzcas hasta que averigües el motivo de por qué puede estar pasando.

Si bien aquí no somos mecánicos titulados, si podemos guiarte a comprender por qué tus frenos parece que se estén echando un puro. Hemos reunido algunas de las causas comunes y algunas señales de advertencia a las que deberías de prestar atención si te ocurre. Ya sea que hayas comprado un coche nuevo en el concesionario o usado, los frenos humeantes no son infrecuentes. En general, este problema puede ocurrir por algunos motivos que son relativamente fáciles de solucionar, como veremos a continuación.

¿Por qué puede salir humo de los frenos del coche?

Pastillas de freno atascadas: los frenos están expuestos a los elementos de la naturaleza (y otros que no), por lo que es obvio que la suciedad, el polvo de las pastillas y la corrosión se acumularán con el tiempo. La retención de polvo en los soportes de las pastillas puede derivar en que estas se peguen al disco. Cuando sucede, los frenos no pueden volver a su posición normal y la rueda no gira libremente. La fricción constante genera una gran cantidad de calor −innecesario− que a bmenudo resulta en un mal olor y, a veces, en humo.

Pinza de freno (o zapatas) agarrotada: si la pinza se ha atascado, significa que el pistón no puede funcionar y la pastilla de freno está presionada contra el disco. En pocas palabras, los frenos se aplican constantemente mientras conduces, incluso si no los estás usando. De manera similar a las pastillas de freno atascadas, la fricción constante provoca temperaturas inusualmente altas que, probablemente, resulten en olor a quemado y humo. Los discos de freno pueden alcanzar 200 °C de temperatura, pero pueden superar los 500 °C en casos así.

Bombín del freno (solo en tambores): esta pieza es una parte importante de un freno de tambor. Si el bombín se atasca, significa que está empujando continuamente las zapatas contra el interior del tambor. Un bombín de freno bloqueado tendrá el mismo efecto que un pistón atascado, lo que significa que conduces con los frenos “enganchados” aún cuando no los usas. A diferencia de los frenos de disco, no se puede ver porque el bombín está en el revestimiento interior del tambor. Si sospechas de que puede motivas el humo en tos frenos, ve al mecánico.

¿Cuáles son las señales de advertencia?

Además de oler o ver humo, la decoloración de las ruedas es otro indicio de que hay un problema con los frenos. Busca una mancha (parecida al óxido) en la llanta de aleación o en el borde. El color oxidado es el resultado del polvo de los frenos del disco, que se ha quemado en la sobre la llanta debido al calor excesivo.

No existe una forma real para poder evitar esta aglomeración de polvo cuando los frenos están expuestos, pero puedes evitar que se convierta en un problema. Durante la revisión anual de tu coche, es recomendable que realices una “limpieza de frenos”. Este consejo te lo debería dar tu mecánico preferido cuando lleves el coche al taller. Cuando lo saque a dar una vuelta, si nota que la rueda se arrastra o no gira libremente, algo no va bien. Si bien una limpieza de frenos puede no parecer crucial en ese momento, podría evitar que los frenos humeen en un futuro.

¿Pueden salir ardiendo los frenos del coche?

Desde siempre, el subconsciente nos dice que, donde hay humo, hay fuego. Aplicando esto a la discusión sobre el humo en los frenos, se podría suponer que sí estos se calientan lo suficiente, también deben poder incendiarse. Esa suposición sería correcta. Los frenos pueden incendiarse por diversas razones. Puede deberse a un mantenimiento inadecuado del coche o por conducir sin poner mucho cariño en los frenos. Razones como el pie pegado al pedal del freno y apretar los frenos con demasiada regularidad.

El motivo lo encontramos en que la fricción que se causa entre las pastillas, las pinzas y los discos es un proceso continuo. Finalmente, ese calor no tiene a dónde ir y se incendia. En algunos casos, las partes que componen el sistema de frenado ya no encajan bien entre sí. Las piezas no están colocadas correctamente, no se asocian bien entre ellas o, simplemente, están desgastadas por el uso. Además, cuando se ejerce una presión sobre las piezas de manera incorrecta, esa presión puede provocar chispas que derivan en un incendio.

Conclusión

Cuida tus frenos. Todo propietario de un automóvil debe darse cuenta de que los frenos son una de las partes más importantes del vehículo. No puedes conducir sin ellos. Debes mantenerte atento a los cuidados que necesitan. Si sospechas que hay algún problema con tus frenos, como humo, un chirrido o vibraciones, no dudes en pasarte por el taller. Aunque hay que ser precavido con todo, en el caso del sistema de frenado del coche, es realmente mejor prevenir que curar.

Fuente: Carused.jp

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