Este mismo verano en los aparcamientos de una playa gaditana un simpático caballero probablemente unicelular decidió apoyar su hamaca de plástico en el capó de mi coche, para según dijo “poder meterla en el maletero”. El daño no fue mucho, unos pequeños arañazos, pero la única solución posible estuvo en pintar toda la parte delantera del vehículo.

Si esto sucediera ahora, y dejando a un lado el cabreo con el infraser, que sería el mismo, el remedio me hubiera salido mucho más barato, gracias a Toyota. La compañía de automoción japonesa acaba de sacar al mercado unas pegatinas que prometen y al menos a visto de ojo lo consigue, reparar los pequeños arañazos.

Lo han bautizado como Toyota Stickerfix y se trata de efectivamente unas láminas adhesivas de tamaño A5 recortadas en 33 formas y tamaños diferentes. Cada una de ellas está cubierta de una pintura original de una marca y se ofrecerá en 29 colores diferentes y según Toyota, la gama irá creciendo a medida que avance su comercialización.

Aseguran desde la compañía que su aplicación es muy sencilla y se realiza en 3 rápidos pasos: se limpia la zona dañada con un paño, el usuario selecciona la forma y el color de la pegatina deseada y después de colocarla, se repasa de nuevo con un paño para evitar que aparezcan burbujas de aire.

Si son ustedes de esos que prefieren prevenir a curar, también pueden poner la venda antes de la herida y colocar las pegatinas en zonas especialmente sensibles de ser dañadas, como los bordes de las puertas o los extremos del vehículo. También pueden utilizarse en coches de otras marcas, pero como es evidente el resultado no será igual de satisfactorio.

El invento ya está disponible en concesionarios y servicios oficiales de la firma, al precio de 29,48 euros por plancha.

Vía: El Mundo

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