Aunque una oveja churra y una merina se parezcan, no son iguales. De la misma forma, no es lo mismo conducir un Ford Fiesta, un Nissan X-Trail o una Citroën Berlingo. Se pueden conducir de forma similar, pero cada uno está encasillado en un segmento por sus propias características. En este caso vamos a tratar los denominados vehículos mixtos.

¿Qué es un vehículo mixto?

Posiblemente habrás oído hablar mucho de él, pero, ¿sabes lo que es realmente? Podríamos empezar diciendo que son vehículos centrados más en una labor profesional que en una función de turismo puro y duro. Pero eso no significa que no cumpla con este último propósito, pues un vehículo mixto puede servir tanto para transportar personas como mercancías. Y lo pueden hacer por separado o a la vez.

Si tu trabajo depende de un vehículo para poder transportar objetos de diversa índole, ya sean libros, equipos informáticos o grandes tablas de madera, necesitas algo práctico y espacioso. Pero también tienes familia y en los largos viajes necesitas meter todo el equipaje de los críos y, por supuesto, hacer del trayecto un paseo cómodo y relajado. Ahí es donde entran en juego las furgonetas.

Sin embargo, un vehículo mixto no es cualquier furgonet. Han de cumplir una serie de premisas para considerarse como tales. Según el código de tráfico, se define como un “automóvil especialmente dispuesto para el transporte, simultáneo o no, de mercancías y personas hasta un máximo de nueve incluido el conductor, y en el que se puede sustituir eventualmente la carga, parcial o totalmente, por personas mediante la adición de asientos”.

¿Cuáles son las características de un vehículo mixto?

Aunque la inmensa mayoría de vehículos comerciales pueden ser matriculados tanto como turismos o mixtos, existen algunas características específicas que diferencian a los primeros de los segundos. Si queremos un vehículo mixto se han de reunir las siguientes condiciones:

  • La carrocería tendrá que alcanzar una altura igual o superior a los 1.800 milímetros.
  • Será necesario ser autónomo o empresa, la actividad económica del vehículo deberá estar sujeto a una actividad económica de, al menos, un 50%.

Si estás pensando en hacerte con un vehículo mixto y quieres transformarlo para que sea catalogado como turismo (o viceversa), ten en cuenta sus ventajas en incovenientes.

¿Cuáles son las normas de circulación para un vehículo mixto?

Los vehículos mixtos tienen las mismas normas de circulación que el resto de turismos, aunque hay una serie de reglas particulares para ellos. Dado que la concepción de estos vehículos fue dada para el transporte profesional de personas y mercancías, los vehículos mixtos se ven afectados, principalmente, en la cuestión que atañe a la velocidad.

Con la entrada en vigor este año de los nuevos límites de tolerancia de los radares en nuestras carreteras, ahora sí que habrá distinción entre vehículos mixtos y turismos. Si eres de aquellos que se saltaba esta norma por la torera, podrás recibir en tu buzón ese tipo de notificaciones que llegan desde la Dirección General de Tráfico y te animan el día con una foto personalizada de tu vehículo.

¿Cuál es el límite de velocidad de un vehículo mixto?

De acuerdo con el Art. 48 del Código de Tráfico y Seguridad Vial, los vehículos derivados de turismo y vehículos mixtos adaptables hasta 3.500 kg de MMA no pueden superar los 100 km/h en autopistas y autovías ni los 90 km/h en carreteras fuera de poblado con 1,5 m de arcén. En el resto de vías convencionales es de 80 km/h, y si transporta mercancías peligrosas o niños escolares, la velocidad máxima se reduce en 10 km/h.

VehículosVehículo mixtoTurismo
Autopista/Autovía100 km/h120 km/h
Vía con 1,5 m de arcén90 km/h100 km/h
Resto de vías convencionales80 km/h90 km/h
Con mercancías peligrosas
o niños escolares
10 km/h menos del
límite establecido
Límite establecido

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