En cuanto a los coches clásicos, cualquier Alfa Romeo de preguerra es un hallazgo muy deseable, sin importar la condición. Pero si se combina con el hecho de que este ejemplar en particular es un Alfa Romeo 6C 1750 SS de 1929 y que era propiedad de un famoso dictador de la Segunda Guerra Mundial, se convierte en algo más que en una pieza de historia automotriz, sino en la historia misma.

Con el chasis número #6C312898, este deportivo italiano se entregó nuevo a Benito Mussolini el 13 de enero de 1930, y hay varias imágenes (una en la foto) que lo muestran detrás del volante. Pagó 60.000 liras (31.000 euros) de la época por él. El mandatario lombardo participó en varias carreras nacionales a principios de la década, pero no lo mantuvo mucho tiempo: su conocido amor por el fascismo y las invasiones internacionales preponderaban sobre la automoción.

Fue entonces cuando pasó por varios propietarios antes de terminar en manos de un hombre llamado Renato Tigillo, en 1937. Se llevó el 6C 1750 SS con él cuando se mudó a Eritrea, un país que se unió a la Somalia y Etiopía en el territorio administrativo italiano de África Oriental en 1936. Ahora es propiedad de un residente de Estados Unidos, pero, recientemente, se envió a Thornley Kelham Restorations en Reino Unido para someterse a una restauración completa.

El Alfa Romeo 6C ha sido históricamente un coche exitoso, ya que 13 de ellos compitieron en la icónica carrera de la Mille Miglia un año antes de que Mussolini comprara el suyo, y uno ganó. A pesar de que Stabilimenti Farina carrozó originalmente el coche, finalmente fue desechada a favor de una más aerodinámica que, 90 años después, necesita de mucho cariño e inversión. Sin embargo, el chasis, el eje trasero y la caja de cambios son completamente originales.

Cuando era nuevo, el Alfa Romeo 6C 1750 SS se ofrecía con un motor de seis cilindros en línea y 1.8 litros en forma de atmosférico o sobrealimentada por compresor volumétrico. Con esta última alternativa, se conseguían unos 85 CV de potencia y 172 Nm capaz de lanzar los 900 kilos de metal hasta una velocidad máxima de 153 km/h, a lo máximo que podía rendir tanto el bloque como la transmisión manual de cuatro velocidades. Hasta 1933, 2.635 unidades fueron fabricadas.

Thornley Kelham está avanzando para llevar al viejo Alfa Romeo a su estado original, pero no será fácil. Al automóvil le faltan varios componentes clave, incluidos los faros, los guardabarros y las ruedas originales, ninguno de los cuales se puede adquirir mediante un viaje rápido a las instalaciones de la firma del biscione. Simon Thornley, cofundador del talles, dijo que, con casi total seguridad, será uno de los trabajos de restauración más desafiantes que haya emprendido.

“Hemos realizado muchas restauraciones complejas aquí en Thornley Kelham, pero este Alfa Romeo nos presenta quizás nuestra mejor prueba hasta la fecha”, explicó Thornley. “En el transcurso de su vida extraordinaria, ha sido adornado con una hermosa carrocería hecha a mano por Stabilimenti Farina, habiendo sido propiedad y conducido por uno de los dictadores más famosos del mundo, quien se despojó de él y luego corrió en las calles del norte África”.

¿Cuánto costará el coche una vez luzca como nuevo? No lo sabemos, pero podemos asegurar que las siete cifras las alcanza sin ningún problema. “Nuestro desafío ahora es restaurarlo a la condición en que dejó por primera vez Stabilimenti Farina, basado en una investigación minuciosa y miles de horas de artesanía experta. La historia automotriz como esta tiene que ser preservada, y estamos encantados de participar en la última página de su increíble historia”.

Fuente: Motor 1

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