Por regla general, los ancianos son conductores prudentes, pero han perdido reflejos y reaccionan con mayor lentitud ante un imprevisto. También son responsables al volante, aunque a menudo se despistan en la carretera y ponen en riesgo su seguridad y la de los demás.

El envejecimiento de la población multiplica el número de vehículos conducidos por mayores y, por tanto, la probabilidad de accidentes. El asunto preocupa y los expertos debaten cómo gestionar la conducción en la vejez. ¿Hay que imponer límites cuando se llega a cierta edad, convencer a los ancianos para que dejen el carné o dejar las cosas tal como están?

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2 COMENTARIOS

  1. Lo que yo opino es de sentido común, hay personas que a cierta edad no pueden o no deben ya conducir, y otras sin embargo, que a una edad más avanzada todavía pueden.
    Por otro lado, todos los conductores estamos obligados a cada X tiempo reno varnos el carnet de conducir y allí nos hacen una serie de pruebas para comprobar que todavía estamos capacitados para ello. La nenovación del carnet de conducir, y no podría ser de otra manera, cada vez va siendo más frecuente a lo largo de los años y esa revisión es la que debe determinar el momento en que se nos ha de retirar de manera provisional o defeinitiva el carnet de conducir. Ese es el límite, y no es de dead sino de capacidad.

  2. No creo que haya una edad para dejar de conducir. Las mismas personas mayores y los de su alrededor, notarán cuándo comienzan a perder facultades para ello. Es importante tomar medidas cuando eso ocurra y tratar de hablar con ellos sobre el tema sin que tampoco suponga un trauma. De todas maneras, pueden comenzar un juego seguridad vial que les ayude. Es entretenido y además les ayudará a tomar conciencia sobre sus facultades.

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