Las compañías de alquiler de coches en Japón han descubierto por qué algunos clientes están devolviendo sus vehículos con apenas unos metros en sus odómetros. De acuerdo con las últimas encuestas de la industria, en lugar de viajar de un punto A a otro B, uno de cada ocho “conductores” usa los coches de alquiler para, ponerse al día con el trabajo, echarse una siesta o incluso mejorar sus habilidades lingüísticas.

Estos inusuales hábitos salieron a la luz después de que la compañía de alquiler Orix Auto descubriera que una gran cantidad de sus 230.000 usuarios registrados no conducían sus vehículos, según informó el periódico The Asahi Shimbun. Otras empresas de alquiler notaron anomalías similares en los registros de kilometraje de sus clientes y se acercaron a ellos con la esperanza de llegar al fondo del misterio.

Times24, que tiene más de 1,2 millones de usuarios registrados, encontró que algunos clientes dormían, trabajaban o incluso usaban sus coches como espacio de almacenamiento para sus pertenencias personales cuando las taquillas de las cercanías estaban llenas. The Asahi Shimbun citó a un encuestado, un trabajador de unos 30 años, y dijo: “Alquilé un coche para comer porque no podía encontrar otro lugar para almorzar”.

El periódico también mencionó la facilidad con la que se podían reservar los coches de forma online, y señaló que los vehículos de Times24 cuestan tan solo 400 yenes (3,31 euros) por media hora, y estaban disponibles para su recolección en más de 12.000 ubicaciones en todo Japón. NTT Docomo, que opera un servicio similar, hizo una encuesta en el pasado año a 400 de sus clientes. Los resultados fueron cuanto menos asombrosos.

Orix Auto es una de las varias empresas de alquiler de coches en el país. 15 minutos de reserva cuesta 1,65 euros

Uno de cada ocho no usaba los coches para conducir, y la mayoría de los encuestados manifestaron que los empleaban para dormir o hablar por teléfono, ya fuese por trabajo o motivos personales. Algunos preferían aprovechar la paz y tranquilidad para ver televisión o practicar su canto u otro idioma. “Los coches se pueden usar como un espacio privado“, le dijo un oficial de Docomo al periódico japonés.

La evidencia anecdótica sugiere que algunos usuarios se están aprovechando del bajo costo y la conveniencia del servicio para dedicarse a otros menesteres. La sociedad japonesa vive en un frenesí continuo, donde el trabajo y el estrés les impiden establecer siquiera relaciones interpersonales. De hecho, existe la palabra “karoshi” que significa, literalmente; “muerte por exceso de trabajo”.

La necesidad de una siesta diurna reparadora es clara. Una encuesta en 28 países encontró que los hombres y las mujeres japonesas dormían un promedio de solo seis horas y 35 minutos por noche, 45 minutos menos que el promedio internacional. Eso los convirtió en los más privados de sueño de todas las naciones encuestadas, un fenómeno atribuido en parte a castigar las horas de trabajo y los largos viajes diarios.

Fuente The Asahi Shmbun, 20 Minutos

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