Estos dos amigos son el fotógrafo Santiago Huranga y el músico Juan Manuel Rizzatti que, casualmente, se conocieron pasando unos días de vacaciones en casa de otro amigo común, congeniando desde el primer instante.

Luego cada uno seguiría su camino: Juan Manuel recorriendo Sudamérica tocando y componiendo donde podía o le dejaban, mientras que Santiago continuando con su labor de promover la siembra de árboles mediante un singular sistema denominado “silvopastoril”, consistente en mezclar adecuadamente en un mismo terreno árboles, pasto y ganado, obteniendo una producción más sostenible desde el punto de vista ecológico, y también económico.

Argentina_Alaska_FIAT_600_03Meses después, mientras Rizzatti seguía con su vida nómada, recibió una llamada de Huranga, proponiéndole un viaje singular: se trataba de ir desde su Argentina natal hasta Alaska recorriendo la gran mayoría de los países del continente americano para agitar conciencias y sensibilizar al mundo sobre el cambio climático y más en concreto la deforestación de nuestro planeta.

Para ello tratarían de sembrar, a lo largo de todo el recorrido, el máximo número de semillas de árboles mediante un curioso sistema creado por el biólogo y filósofo japonés Masanobu Fukuoka, consistente en introducir dichas semillas en el interior de pequeñas bolitas de arcilla (de 1,5 cm aproximadamente). Estas bombas de arcilla, como ellos las denominan, pueden ser así lanzadas en marcha, desde la ventanilla del coche, a medida que recorren el continente.

Argentina_Alaska_FIAT_600_04La mejor forma de conseguir la atención necesaria para su proyecto era afrontar un reto singular, y no se les ocurrió mejor manera que llevarlo a cabo en un vehículo que no pasara desapercibido. Nada de mastodónticos todoterreno superpreparados o pick-up, tan utilizados por aquellos lares. Además el presupuesto era muy ajustado así que, finalmente, se decidieron por ¡¡un FIAT 600 de 1964!!, perteneciente a Santiago.

Aunque inicialmente parecía una locura, Rizzatti se mostró entusiasmado y se sumó inmediatamente a la iniciativa. Partieron el 26 de enero de 2013 desde el Monumento a la Bandera, en Rosario (Argentina), viajando con pocas pertenencias, las imprescindibles para dos personas, que pudieran transportarse en el pequeño FIAT 600 y, eso sí, una caña de pescar, una guitarra, una armónica y una cámara de fotos.

Argentina_Alaska_FIAT_600_05Entonces, ¿cómo sobreviven? Al principio tiraban de los pequeños ahorros que habían logrado reunir y de lo poco que conseguían actuando como músicos callejeros por los lugares por los que pasaban. Pero más adelante, en Colombia, decidieron hacer una pegatinas conmemorativas del viaje, cambiándolas por lo que cada uno pudiera ofrecer (5, 10, 15 dólares, o la voluntad…). Con ello sacaban lo suficiente para el combustible, pequeños repuestos o comida. Además, a medida que se desarrolla el viaje, muchas personas van conociendo la aventura a través de su página de Facebook y se ofrecen a dejarles alojamiento, ayudarles en las reparaciones, etc., también dan charlas y conferencias en las poblaciones por las que pasan y así, poco a poco, cada día se encuentran más cerca de su destino.

Argentina_Alaska_FIAT_600_06Desde luego “La Brasita”, como han dado en llamar al coche, no es el más apropiado para esta empresa, pero es el vehículo que tenía Santiago en su poder (y un auténtico símbolo, también en Argentina). Por lo que este atractivo y simpático modelo está contribuyendo decisivamente a que la aventura sea más conocida y obtenga la repercusión deseada en los medios de comunicación de los países que atraviesan.

Argentina_Alaska_FIAT_600_07El coche se les ha parado muchas veces, pero cada vez han podido repararlo por sus propios medios o bien recurriendo a los lugareños que siempre, de una manera u otra, acababan haciéndolo arrancar.

¿Cuándo llegarán a la meta? En realidad ni ellos mismos lo saben. La ruta surge sobre la marcha, y lo único que tienen claro es el destino final: Alaska. Las previsiones iniciales eran cubrir unos 22.000 kilómetros, pero en estos momentos se encuentran en Méjico y ya llevan recorridos más de 25.000 km. Aunque intentarán llegar a lo largo de este próximo verano, antes de que las temperaturas bajen radicalmente y compliquen el final de la aventura…

Argentina_Alaska_FIAT_600_08En el momento de escribir este artículo, se encuentran en la península de Baja California, en Méjico. Si queréis seguir esta aventura no tenéis más que visitar su página de Facebook que cuenta, por ahora, con 17.582 seguidores, y allí os mantendrán puntualmente informados de sus andanzas, compartiendo anécdotas, comentarios y vivencias, además de un sinfín de fotografías y vídeos.


Fuente: Argentina Alaska en Fiat 600

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