Las compañías de seguros reciben semanalmente CIENTOS de siniestros fraudulentos, especialmente para las coberturas de Responsabilidad Civil por daños materiales y Responsabilidad Civil por daños corporales.

El seguro de automóvil es uno de los más propicios para este tipo de práctica en tiempos de crisis. El ramo de accidentes es también uno de los más afectados, ya que cubre, en muchas ocasiones, a los trabajadores autónomos, que se están viendo especialmente castigados por las dificultades económicas.

En España el dato es preocupante pues en época de crisis los fraudes en los seguros de coche se han visto aumentados y dado que parece que socialmente estos actos no son reprochables, la situación sigue existiendo y cada vez son más sangrantes los casos.

Ya el pasado año se produjeron 76.566 casos de fraude en los seguros de coche lo que supuso un 7,2% más de casos comparándolos con el año anterior y en lo que llevamos de 2009 ya hemos superado la cifra del pasado año.

La sociedad no es consciente de que el daño no solo se lo hace a la aseguradora, también a los miles de asociados que pagan sus primas y constituye una falta de respeto para las personas que realmente sufren lesiones.

Todos podemos entender que ante dificultades económicas todo el mundo busque formas de mejorar su situación, pero siempre y cuando las soluciones no perjudiquen a otros.

Debido a esta situación la inversión de las compañías en medidas de protección antifraude está aumentando, ya que es la única media que tienen las aseguradoras para reducir esta situación.

Tan solo el año pasado las compañías especializadas antifraude consiguieron evitar el pago de 205 millones de euros por parte de las aseguradoras.

Vía: Autopista

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