Desde la primera guerra del Golfo Pérsico, en 1991, el precio del barril de petróleo no había incrementado tanto su precio. Ahora no hay una guerra de por medio, pero si una tensión continua en Asia occidental que amaneció el pasado fin de semana con dos instalaciones de la petrolera Saudí Aramco completamente destruidas.

La petrolera estatal Aramco no solo cuenta con las mayores refinerías, sino que también es la principal proveedora de este oro líquido a nivel mundial. Tras el ataque de 10 drones (aviones no tripulados) perfectamente coordinados el sábado, las instalaciones petroleras de Abqaiq y Khurais han vetado más del 5% del suministro global. Eso significa que la producción ha sido reducida en 5,7 millones de barriles y 56,6 millones de metros cúbicos de gas por día.

En un principio, Estados Unidos culpó a Irán, otro gran productor de petróleo. Pero el sábado, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, afirmaron que sus drones atacaron una de las instalaciones de procesamiento de petróleo más grandes del mundo y un importante campo petrolero operado por Aramco, provocando un gran incendio en un procesador crucial para el suministro mundial de energía.

Los futuros del crudo Brent, el punto de referencia internacional, aumentaron hasta un 19,5% a 71,95 dólares por barril, el mayor salto intradiario desde el 14 de enero de 1991. Sin embargo, esas cifras ya se han reducido ligeramente después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, manifestase que había autorizado el uso de petróleo de la reserva de emergencia del país.

Los futuros del barril estadounidense West Texas Intermediate (WTI) subían hasta un 15,5% a 63,34 dólares el barril, la mayor ganancia porcentual intradiaria desde el 22 de junio de 1998. El contrato al mismo mes se situó en 59,77 dólares el barril, lo que supone un incremento de 4,92 dólares, es decir, del 9%, a las 04:49 GMT. De acuerdo con Reuters, el retorno a los niveles de producción estándar podría llevar “semanas, no días”.

En una serie de tuits, Trump dijo que había ordenado que el petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo, o SPR por sus siglas en inglés, se usara “si fuera necesario”. Afirmó que usaría suficiente petróleo “para mantener los mercados bien abastecidos”. Aun así, el precio del crudo se ha cotizado recientemente por encima de los 61 dólares en Asia, un aumento de casi el 10%. Anteriormente, había aumentado hasta un 15%.

Trump también aclaró que Estados Unidos estaba preparado ante una posible respuesta al ataque contra las instalaciones petrolíferas. Mientras tanto, Corea del Sur dijo el lunes que consideraría liberar el petróleo de sus reservas estratégicas de petróleo si las circunstancias en torno a las importaciones de crudo empeoran a raíz del ataque del sábado contra las instalaciones petroleras de Arabia Saudita.

El ataque a las plantas en el corazón de la industria petrolera de Arabia Saudí convertirá al país en un importante comprador de productos refinados. Saudi Aramco, probablemente, acabe adquiriendo cantidades significativas de gasolina, diésel y fuel-oil mientras reduce las exportaciones de gas licuado de petróleo. De momento, Arabia Saudí tendrá que “tirar” de los 188 millones de barriles que tiene repartidos por todo el territorio saudí, Japón, Holanda y Egipto.

¿Cómo afectará a España? Según los datos de la Agencia Internacional de la Energía, España es uno de los países con mayor dependencia energética: importa tres cuartas partes de la energía que consume, principalmente gas y petróleo. Teniendo en cuenta que el déficit comercial energético nacional ronda los 25.000 millones de euros anuales, es una variable muy delicada que el Gobierno desglosa en el informe que envía periódicamente a la Unión Europea.

En él, se muestran las previsiones de cara a tres años y su impacto en el PIB. Salvo que estas subidas del precio del crudo se mantengan durante un largo periodo de tiempo, el impacto sobre el PIB sería bastante limitado. De momento, el Ibex 35 se postula con bajadas del 0,4%.

Fuente: Reuters

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