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Luis Blázquez

¿Por qué 500 centímetros cúbicos es el tamaño perfecto para un cilindro?

Si haces una encuesta rápida sobre el mundo de la automoción, encontrarás una gran cantidad de coches propulsados ​​por un motor de cuatro cilindros en línea y 2.0 litros. Y si miras un poco más profundamente, encontrarás algo aún más curioso. Algo como que dicha configuración no solo se ha vuelto omnipresentes entre los modelos de precio razonable, sino que parece que el formato de combustión interna que se ha apoderado del resto de la industria.

Desgranemos esta arquitectura por cilindros. En un bloque con cuatro pistones y bielas de 2.0 litros, cada uno de ellos cuenta con 500 cm3. Piensa en el V6 de 3.0 litros, el V8 de 4.0 litros, el V10 de 5.0 litros y el V12 de 6.0 litros. Son todos extremadamente comunes y, en su conjunto, tienen cilindros de 500 cm3 (más o menos). ¿Por qué parece que eso es todo lo que hay en el mercado? Porque es muy bueno en lo que hace. Podríamos decir que, si bien un esqueleto de seis cilindros es el más equilibrado, los cilindros de medio litro son los más óptimos.

Este formato se encuentra entre los mejores para generar buenos números de potencia y par. Mike Ferny, del medio inglés DriveTribe, habló con Bruce Wood, director general de Cosworth, para averiguar por qué. La cilindrada de 500 cm3 por cilindro es una cifra similar a la de Ricitos de Oro, “ni demasiado grande, ni demasiado pequeña”, dice Wood. Y sea cual sea la aplicación a desempeñar, puesto que sirve para generar un elevado par motor a bajas vueltas en motores diésel o una gran potencia a medias y altas revoluciones en un deportivo compacto.

Si vas a un tamaño mucho más pequeño que eso, terminarás con una alta proporción del área de superficie a volumen. Eso permite que gran cantidad del calor de la llama de la combustión entre en contacto con las paredes del cilindro y se enfríe, calentando el líquido refrigerante en lugar de empujar el cilindro. Sin embargo, si el tamaño es demasiado grande, acabarás con una llama que no llega a las paredes del cilindro. Si hay mucho espacio entre la explosión y la pared de la cámara, puede derivar en unas emisiones contaminantes bastante elevadas.

Sin embargo, el número de 500 cm3 no está escrito en piedra. “Entonces, 500 no es un número mágico, no es que si vas al 499 no va a funcionar”, manifiesta Wood. “Pero en ese tipo de 400 altos, los 500 bajos funcionan muy bien. Lo que quiere decir que no es ni demasiado grande ni demasiado pequeño en casi todas las aplicaciones”. Además, los cilindros regulares funcionan muy bien para los fabricantes de coches que siempre buscan eficiencias de producción en toda su gama. Ahí lo tienes, los 500 cm3 por cilindro son tan usados porque son perfectos.

Fuente: DriveTribe

Vía: YouTube

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