Durante la semana pasada la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha realizado registros en las sedes de varias empresas y asociaciones de distribución de vehículos con el objeto de investigar si hay indicios de que se lleven a cabo en el sector prácticas contrarias a la Ley de Defensa de la Competencia.

En la CNC han explicado que los registros efectuados “no prejuzgan el resultado de las pesquisas ni la culpabilidad de las empresas y asociaciones inspeccionadas”, ya que este es un primer paso necesario para llevar la investigación. Así que por ahora no se puede afirmar decir que esos vendedores de coches hayan cometido delito alguno.

Si como resultado de estos registros se hallasen indicios de delitos, la CNC incoaría un expediente por infringir el Artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia, que prohíbe expresamente los acuerdos (y similares) que lleven a la fijación de precios, condiciones comerciales o de servicio, salvo las excepciones que recoge la misma ley (entre otras, las prácticas que promuevan el desarrollo técnico o económico si a cambio los consumidores se benefician de alguna forma equitativa).

Ese mismo artículo también prohibe que se limite o controle la producción, la distribución, el desarrollo técnico o las inversiones, el reparto del mercado o de las fuentes de aprovisionamiento.

No es posible tampoco aplicar, en las relaciones comerciales o de servicio, condiciones desiguales para prestaciones equivalentes que coloquen a unos competidores en situación desventajosa frente a otros. Ni la subordinación de la celebración de contratos a la aceptación de prestaciones suplementarias que, por su naturaleza o con arreglo a los usos de comercio, no guarden relación con el objeto de tales contratos

En caso de prosperar el expediente, las firmas que resultasen responsables de haber incumplido esta ley serían consideradas como autoras de una infracción muy grave que se saldaría con una sanción cuya cuantía podría alcanzar hasta el 10 % de la facturación total de la empresa, tomando como referencia el ejercicio anterior al de la imposición de la multa.

Las prácticas monopolísticas que limitan la competencia afectan al mercado y, sobre todo, a los consumidores. Hace bien poco el Gobierno señalaba al sector de los hidrocarburos y ahora toca a los vendedores de coches. Estaremos atentos a cómo se desarrollan los acontecimientos.

Vía: El Mundo.

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