Lo sabemos, en España no se puede circular con un vehículo por las playas, pero después de encontrar esta foto de Steve McQueen, el mítico actor amante de los coches, nos hemos puesto a investigar sobre los buggys, esos vehículos diseñados especialmente para moverse por la arena. Por lo general tienen un chasis ligero, una carrocería sin techo rígido y ruedas grandes para no hundirse en la arena.

Los primeros buggies se construyeron sobre la base del Volkswagen Beetle. En Estados Unidos llamaban a este mítico coche bug (bicho en inglés) y buggy es el diminutivo de bug. Como su hábitat natural son las playas y los desiertos, proliferaron mucho en California, una tierra que está entre ambos terrenos. Sus mayores fans son las personas que disfrutan de la conducción offroad, ya que gracias a su ligereza, se puede saltar con ellos entre las dunas sin demasiados problemas.

Hemos podido ver que, con una suspensión debidamente reforzada, los buggis se usan para trabajar en el campo y también se ha extendido entre unidades especiales de algunos ejércitos.

¿Y de dónde salen los buggies? Hay algunos basados en modelos de producción y otros totalmente artesanales. Por norma general, el motor tiene disposición trasera, como la tracción, por lo que suelen sobrevirar (y ser muy divertidos). Hay algunos fabricados en serie (como no, en China), y tienen precios relativamente bajos, pero la calidad deja bastante que desear. Aunque legalmente están limitados a 20 CV de potencia y se limita su velocidad a 70 km/h, no es difícil ver algunos buggies con motores de 650, 800 y hasta 1100cc. Y con tracción a las 4 ruedas y versiones de cuatro plazas.

Sí, parece que hasta los buggies pierden la esencia. ¿Todos? No. Acabamos de encontrar en EE.UU. el buggy Meyers Manx, que utiliza el chasis estándar de un VW Beetle recortado para, a continuación, colocar sobre él una carrocería de fibra de vidrio y conectar todos los cables.

Todo el proceso toma les cuesta tres fines de semana para un constructor con experiencia. Te lo decimos por si te animas a fabricar uno, ya que el producto final es uno de los automóviles más divertidos sobre la faz de la tierra y un ejemplo bien construida se venderá por muchas veces más que el costo de sus partes. En la web de Meyers Manx puedes comprar un kit para hacer tu buggie nuevo por unos 4.500 dólares, y si tienes un Escarabajo antiguo te podría costar mucho menos, apenas unos cientos de euros.

¿Que no podrás usarlo en España? ¿Pero no eras tú el que quería parecerse a Steve McQueen?

Más información: Meyers Manx

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