Hablar de aparcamientos es hablar de algo que no suele rebasar de lo común y lo corriente, con la excepción de que el aparcamiento de Tatsumi en Tokio (Japón), tiene una doble identidad como los superhéroes.

Por la mañana, es un parking más en la inmensa área metropolitana de Tokio y por la noche se convierte en un parque temático de superdeportivos y de coches bizarros.

En un ambiente propio de Blade Runner, la luz de los neones y el ruido de la ciudad le dan un aura especial a este sitio ya considerado lugar de culto en la cultura japonesa de coches.

Llegar ahí es bastante complicado. Los locales evitarán darte indicaciones, por lo que si conoces a alguien que sepa ir estarás de suerte. Por otra parte, para encontrarte coches increíbles, será mejor que acudas un viernes o sábado noche.

Desde Nissan GT-Rs personalizados, a coches japoneses tan emblemáticos como el Isuzu 117 Coupé pasando por Lamborghinis cuyas luces son capaces de provocarte epilepsia.

I love Japan #lightsonlights

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Sólo podría ser Japón. Y es que aunque muchos de los coches que acuden ahí nos parecen una auténtica horterada, hay que entenderlo dentro del contexto de la cultura japonesa. Una sociedad que aún envejecida, guarda un espíritu infantil y “friki” que resulta cuanto menos entrañable.

Pero Tatsumi no es sólo una “feria ambulante” con coches más raros que la mujer barbuda. También hay cabida para propietarios con coches tan especiales como Porsches clásicos o el precioso Honda S800.

Let the weekend begin! #JNC #JapaneseNostalgicCar #Honda #S800 #10000rpm #Prince #Skyline #S54

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Además, de manera completamente ilegal, son muy comunes las carreras clandestinas que se disputan en el aparcamiento y sus aproximaciones. Los conductores en cuestión, conocidos como Hashiriya, suelen desafiarse en batallas de Roulettes-zoku. Nombre como popularmente se conocen a las carreras consistentes en conducir a grandes velocidades de manera circular y derrapando.

La intensa labor de la policía a la hora de controlar y frustrar la celebración de estas carreras ilegales, han hecho menos frecuentes su celebración en las calles de las principales ciudades japonesas, no obstante, siguen formando parte de la cultura japonesa de coches y competición. Aspecto que se plasma por ejemplo en superproducciones de Hollywood como The Fast and the Furious: Tokyo Drift.

No es por tanto de extrañar, que esta ferviente pasión por los coches se plasme de manera espectacular en aparcamientos icónicos de la capital japonesa como Daikoku o la citada Tatsumi. ¿Y es que te imaginas entrar en un aparcamiento y encontrarte esto?

Vía: Jalopnik

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