La historia de esta historia comenzó en 1938. Ese año, Ettore Bugatti comenzó a trabajar en un avión, el Buggati 100P diseñado para ganar la famosa competición aeronáutica Deutsch de la Meurthe y, al mismo tiempo, probar nuevas tecnologías que aumentasen el rendimiento de los aeroplanos, con el fin de usarlos en los aviones de combate franceses.

El caso es que, poco antes de que el avión tuviese la oportunidad de tomar el vuelo, los nazis invadieron Francia, así que Ettore y su ingeniero jefe, el belga Louis Monge, tuvieron que ingeniárselas para ocultar las piezas de su avión, parcialmente completado, en un granero a las afueras de París.

Allí, el avión desmontado permaneció escondido hasta que acabó la Segunda Guerra Mundial. Si los nazis lo hubiesen encontrado, además de poder mejorar sus aviones de combate, posiblemente después hubiese sido un infierno recuperar y patentar todas esas nuevas tecnologías que incluía la aeronave.

Poco después del fin de la Guerra Mundial, en 1947, Ettore Bugatti murió y Louis de Monge emigró a Estados Unidos. Aquel avión casi se había olvidado…   hasta hoy. Un equipo de ingenieros de distintos países del mundo re ha reunido en una nave de Tulsa, Oklahoma, para construir una réplica  idéntica Bugatti 100P.

El proyecto ya está prácticamente completado (al 90%), incluída la parte ingenieril más complicada (una caja de cambios montada en el frontal, que se alimenta de los dos motores y la transmite a un concentrador con hélices que giran en sentido contrario). El artífice de lograrlo ha sido John Lawson, que diseñó y construyó este intrincado sistema y ya lo tiene listo para instalarlo en el avión.

El primer vuelo del 100P está previsto para septiembre de 2013 y el equipo de ingeniería inició un proyecto de crowfunding en Kickstarter para poder completar las pruebas, obtener la certificación de aeronavegabilidad de la nave, y construir un medio de transporte adecuado para el avión. Hasta este momento, el proyecto ha sido financiado en su totalidad por las personas que trabajan en él, ya que nadie les patrocina.

Pues bien. Hoy acababa la recaudación de fondos (necesitaban 50.000 dólares) y lo han logrado con creces. Ya llevan recaudados más de 57.000, procedentes de más de 560 donantes. Muchos de ellos han participado con apenas 25 dólares, con la ilusión de ver a este sueño azul surcando los cielos. Su nombre estará grabado en la cubierta de la cabina (de acero inosidable), visible a través del cristal. Ellos acompañarán a los que han hecho posible recuperar este avión inacabado.

Este es el vídeo del proyecto Bugatti 100P:

Fuente: Kickstarter, Bugatti 100P, Facebook

 

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