Las acciones de marketing, para obtener los resultados perseguidos por un anunciante, han de diferenciarse del resto, en un mundo de furiosa competencia. Unos recurren, en ocasiones, al esperpento, otros a sorprendentes efectos especiales, o quizá a la presencia de conocidos personajes. Este no ha sido el caso de Chevrolet, la marca perteneciente al grupo GM, que para el lanzamiento de su monovolumen Orlando en el Reino Unido ha realizado una curiosa campaña.

Pero expliquemos los antecedentes: En primer lugar se procedió a realizar una encuesta entre 1.000 personas adultas en el Reino Unido y, en función de los resultados, decidir cuál era la campaña que se llevaría a cabo. Y ¿cuál era la pregunta que se les realizaba? Pues se les interrogaba sobre cuál era el juguete de su infancia que más recordaban o añoraban. Los resultados fueron los siguientes:

La plastilina Play-Doh (19%)

LEGO (17%)

Huevo Kinder (15%)

Action Man (12%)

Barbie (9%)

Teddy bears (8%)

Marbles (6%)

Scalextric (5%)

Subbuteo (2%)

Cubo de Rubik (1%)

Otros (6%)

Sorpresa de los transeúntes...
Sorpresa de los transeúntes...

En vista de lo cual se decidió realizar una réplica a tamaño real del Chevrolet Orlando en… lo habéis acertado: ¡¡Plastilina Play-Doh!! El color, como se puede apreciar en las fotografías que acompañan el artículo, también era muy importante para lograr los efectos deseados, y se eligió un llamativo color azul “pitufo”.

Para llevarlo a cabo, fue modelado a mano por un grupo de ocho especialistas durante largas jornadas y en un periodo de apenas dos semanas, obteniendo al final una mole que pesaba nada menos que ¡¡1,5 toneladas!!, y medía 4.6 metros de largo por 1.8 de ancho (el coche de plastilina más grande del mundo).

Recordemos que el Chevrolet Orlando es un monovolumen, con cierto aspecto de crossover, con capacidad de transportar hasta 7 personas en tres filas de asientos, y con un amplio maletero de 1500 litros de capacidad. Se basa en la plataforma del Chevrolet Cruze, y se pondrá a la venta con tres motores y tres niveles de acabado para intentar cubrir las necesidades de cualquier familia.

Por las reacciones observadas entre los transeúntes, parece que el efecto perseguido se ha logrado con creces. Sólo queda por saber qué harán con la escultura cuando acabe la campaña…

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