Una noticia que ha saltado por muchas cabeceras en los últimos días es la que tiene a Peter Pyros como protagonista. Este hombre de 75 años se quedó más de 13 horas encerrado en el interior de su Cadillac XLR. Puede sonar a broma, pero no es así. De hecho, Pyros temió seriamente por su vida durante el incidente. Aunque pueda resultar difícil de comprender cómo ha sucedido eso, tiene una sencilla explicación que te damos a continuación.

El Cadillac XLR es un modelo relativamente desconocido en Europa, pues aquí no tuvo demasiado éxito comercial. Se trata de un descapotable con techo duro retráctil que comparte plataforma con el Chevrolet Corvette y equipa una mecánica V8 de 4.6 litros con 325 CV. Una de las singularidades de este modelo es que las puertas se abren con unos botones y no con las clásicas manecillas. Y en caso de fallo eléctrico puede pasar lo siguiente.

Pyros se disponía a dar un paseo con su XLR, bajó al garaje a arrancarlo, pero volvió a cambiarse de ropa. Se dejó el teléfono móvil en la casa y se metió en el coche, pero cuando pulsó el botón de arranque no hubo reacción. Cuando pulsó los interruptores que liberan las puertas tampoco. El vehículo se había quedado sin batería. El mando de las llaves tampoco funcionó (a pesar de haber cambiado las pilas recientemente), así que se encontró atrapado y sin forma de comunicarse con el exterior.

El hombre de 75 años intentó salir por la fuerza, golpeando el cristal con el codo y con ambos pies, también gritó pidiendo ayuda. Las horas pasaban y su estado empeoraba, llegando a perder la consciencia en algunas ocasiones. Pyros llegó a pensar que esas serían sus últimas horas y llegó a escribir una nota explicando que no podía salir del Cadillac. Por suerte, la historia tiene un final feliz.

Su vecino escuchó ruidos y le escribió un mensaje. Dado que no obtenía respuesta, decidió pasarse por su casa a echar un vistazo y descubrió que la puerta del garaje estaba abierta y que Pyros estaba encerrado dentro del coche. Poco después llegaron los bomberos, que le dijeron que abriese el capó para cargar la batería y que el hombre pudiera salir. Lo irónico de esta historia es que el Cadillac XLR tiene un tirador para accionar las puertas de forma mecánica para que no pasen cosas así. Está semiescondido en el suelo y el hombre desconocía su existencia, siempre conviene estudiarse el manual de instrucciones.

Fuente: The Washington Post / Fox 8 News

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