Hoy en día no resulta raro que uno monte sus propios muebles. ¿Y qué te parecería si te dijese que a Honda no le parece raro que empieces a montar también tu propio coche?

Gracias a la impresión 3D, la compañia japonesa Kabuku, conjuntamente con Honda, están desarrollando un coche de reparto 100% personalizable. De esta manera, las empresas pueden ahorrar costes de pedido y saltarse el paso de personalizar el vehículo posteriormente.

El proyecto nació ante la necesidad que tenía la empresa Toshimaya de realizar repartos por las estrechas calles de Kakamura. A partir de este problema, Honda diseñó una solución versátil a través del chasis del “Micro Commuter”. El resto de las partes exteriores se obtendrían mediante impresión 3D.

El vehículo, eléctrico, permite transportar a una persona con mercancía. En cuanto al motor, con una potencia de 11 kW podemos alcanzar velocidades de hasta 70 km/h. A esto sumamos una autonomía de 80 kms de distancia que lo hacen óptimo para su conducción en ciudad.

La batería tarda en cargarse unas 3 horas. Esto obligaría a que fuese necesario tener varios coches de manera que siempre haya alguno operativo.

Suena bien, pero, ¿es seguro? La respuesta es sí… pero a medias. En caso de impacto, el chasis podría absorberlo protegiendo al conductor. Sin embargo, las piezas exteriores sufrirían especialmente teniendo en cuenta la naturaleza de las mismas.

La impresión 3D, ya no resulta novedosa en el mundo del motor. Del citado coche de reparto a superdeportivos, lo único claro es que a esta tecnología todavía le queda recorrido.

Ahora que la sostenibilidad está en boca de todos, este tipo de fabricación nos permite reciclar la mayor parte del coche como quien recicla una estantería vieja. Y tú, ¿te atreverías a conducir un coche fabricado por tus propias manos?

Fuente: Honda

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