Se llama Infiniti Prototype 9 y es el modelo con el que la marca va a concursar en el Concurso de Elegancia de Peeble Beach, un vehículo completamente nuevo pero que pretende recrear el diseño de un vehículo que la marca japonésa bien podría haber creado de haber existido en los años 40.

Este atractivo modelo tiene truco, pues pese a su alma retro cuenta con la tecnología más puntera y avanzada del momento, dispone como sistema de impulsión de la misma unidad de potencia con la que el futuro Nissan Leaf va a contar a partir del próximo mes de septiembre. Eso sí, convenientemente preparado para la ocasión por el equipo de ingenieros de competición de Infiniti.

Este viaje en el tiempo de Infiniti es toda una fusión entre la tecnología más avanzada y el más puro estilo artesanal y tradición de construcción de un automóvil. “El Prototype 9 es un roadster eléctrico de aire retro que reimagina como sería un coche de carreras, elegante y abierto, de los años 40 con la tecnología de impulsión más avanzada y responde a la pregunta de cómo sería un Infiniti de competición de aquellos tiempos”, asegura Alfonso Albaisa, vicepresidente senior de Diseño Global en Infiniti.

 

El Infiniti Prototype 9 es un trabajo realizado por un grupo de empleados de Infiniti y Nissan Motor Co realizado en horas aparte de su jornada laboral. Combina la avanzada unidad de potencia y batería desarrollada por Nissan, con los materiales y técnicas de producción artesanal más tradicionales, entre los que se encuentran algunos paneles elaborados a mano por los maestros Takumi de Nissan Motor.

Lo realizaron empleados fuera de su jornada laboral

“Lo que comenzó como una idea después de las horas de trabajo se convirtió en un prototipo completo, nuestros diseñadores e ingenieros estaban entusiasmados con la idea de crear una visión del pasado, un guiño a nuestros orígenes. Nuestros equipos tienen habilidades probadas en la fabricación, la ingeniería, el diseño y los powertrains avanzados, con todo quisieron traer su propia artesanía tradicional al proyecto. Ellos hicieron realidad el Infiniti Prototype 9’ como una mezcla de tecnología moderna y detalles hechos a mano homenaje a los antepasados ​​de Infiniti Prototype 9”, afirma Roland Krueger, presidente y CEO de Infiniti.

Como fuente de inspiración, el Prototype 9 se fijo en el Prince R380, un modelo japonés que también rompió moldes en 1965, antes de hacerse con la victoria en el GP de Japón de 1966 celebrado en el Circuito de Fuji. Prince es la marca considerada como el primer constructor de automóviles Premium de Japón, cuyo legado continúa claramente reflejado en Infiniti y su actual gama de productos. En el concurso de elegancia de Peeble Beach Inifiniti también mostrará una unidad del R380 que actualmente se cree es la única que pervive en el mundo.

“Nos gusta pensar que Infiniti comparte algo de ADN con Prince Motor Company, que se integró en Nissan Motors. El prototipo 9 es una celebración del arte y el ingenio inherentes a nuestra compañía.”, afirma Alfonso Albaisa. En japonés, el número 9 se lee “kyuu”, similar a la pronunciación inglesa de la letra “Q” que actualmente se utiliza en todos los coches de producción de la gama de Infiniti.

Con el Prototype 9 “queríamos explorar lo que Infiniti habría hecho en aquella época cuando las máquinas eran hermosas, elegantes y poderosas y con una maravillosa pureza en su propósito. Es una auténtica fantasía automovilística, pero la idea caló en nuestra imaginación lo suficiente como llevarla más allá del lápiz y el papel “, expresa Albaisa. “Llevarlo a la realidad fue algo inevitable”.

Partiendo de un simple boceto conceptual, el Prototipo 9 se ha elaborado con nuevos materiales y avanzadas tecnologías. Al iniciar los trabajos sobre un modelo físico, la idea se fue extendiendo entre los miembros del equipo de diseño de la empresa y pronto otros departamentos de la marca quisieron participar y ayudar en la construcción del modelo.

En secreto, el coche fue trasladado del centro de diseño de Infiniti en Atsugi a una sección aislada del Centro de Investigación de Nissan en Oppama, Japón, donde el coche continuó su proceso de construcción alejado de todo tipo de miradas y bajo la continua supervisión de un equipo de maestros Takumi (artesanos en japonés) que buscaron sus fuentes de inspiración para el diseño del modelo en el mundo de la competición automovilística y aeronáutica.

El diseño creó un efecto dominó en la marca

La impresionante carrocería del coche está elaborada a partir de paneles de acero que envuelven una estructura similar a la de una escalera de acero. Los paneles fueron martilleados a mano por los Takumi hasta darles la forma elegida. Elementos habituales de Infíniti, como su habitual rejilla de doble arco o las branquias de tiburón situadas tras las ruedas delanteras se fueron incorporando poco a poco al diseño del coche.

Pronto se había creado un efecto dominó en la marca. Cuantos más veían el esbozo del diseño creado por Alfonso Albaisa y su equipo para el coche, más deseos había en la casa por llevar el coche más allá de la mesa de dibujo. Miembros del Centro de Diseño de Infiniti en Atsugi empezaron aportar contribuciones detalladas sobre la forma, diseño y materiales que se podrían emplear en el coche, movidos todos ellos únicamente por la pasión de participar en la creación de un diseño hermoso que llevar a la realidad. Así, el vehículo pronto se transformó en una atrevida idea modelada en arcilla, a partir de la cual se crearon modelos a escala real.

Pronto, en toda la compañía se sabía que algo nuevo se estaba “cocinando” en secreto en el centro de Diseño, donde rápidamente las líneas maestras del coche quedaron definidas: suaves superficies aerodinámicas, capó largo, salientes cortos, cabina expuesta, y diseño de ruedas abiertas. Por cierto que en estas se recrean las llantas de 19 pulgadas, con sistema de fijación mediante un bloqueo central y con radios de alambre sobre las cuales también se ha montado neumáticos de competición típicos de aquellos años.

El interior de la cabina se ha elaborado íntegramente a mano bajo las filosofías japonesas de producción “mitate” (pronunciado “mee-ta-teh”) y “shitate” (“shee-ta-teh”) que buscan reunir la mejor selección de materiales (“Mitate”) y combinarlos de la mejor manera posible (“Shitate”).

Toda la cabina está acabada en cuero de color negro con las costuras en color rojo. En el reposacabezas del coche se han añadido sendas banderas japonesas cosidas a mano. El volante gira en torno a un círculo fijo elaborado en aluminio donde se insertan los elementos de la instrumentación dispuestos en tres relojes analógicos de deportivo aspecto. Apenas hay conmutadores y el efecto que se consigue es el mismo que ofrecían los cuadros de mandos de aviones de la primera mitad del pasado siglo.

Para el Prototype 9 fue un equipo de ingenieros de propulsión de Nissan Motor Corporation el que aportó su propia propuesta: equiparlo con un tren de potencia eléctrico de nueva generación. El Prototipo 9 es el primer modelo Infiniti que estrena el nuevo tren de potencia EV compuesto por una batería de alto voltaje de 30 kWh unida al nuevo motor eléctrico que se va a implantar en el nuevo Nissan Leaf.

Esta mecánica aporta 120 kW (148 CV) de potencia y 320 Nm de par que se transfieren directamente a las ruedas traseras mediante una trasmisión de una única relación de marcha. Gracias a ella, el prototipo 9 alcanza una velocidad máxima de 170 km/h, y acelera de 0 a 100 km/h en apenas 5,5 segundos. Bajo un uso completamente deportivo, la autonomía de las baterías dispuesta a bordo permite utilizar el Prototype 9 durante un tiempo máximo de 20 minutos.

Fuente: Infiniti
Vía: Newspress
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