El Ministerio del Interior ha propuesto recientemente a la Guardia Civil y a la Dirección General de Policía, una serie de medidas encaminadas a ahorrar costes en la actual situación de crisis económica. Esta reducción de gastos, aunque parezca necesaria es muy criticable y desde luego nos hace reflexionar en si la menor actividad de los agentes de ambas instituciones, provocará o no un aumento de los accidentes de tráfico y un aumento también de las temeridades que ciertos conductores realizan en carretera.

Control de alcoholemia
Control de alcoholemia

Una de las medidas propuestas insta a los agentes a realizar una “conducción económica”, evitando frenazos bruscos, cerrando las ventanillas y vigilando la presión de los neumáticos cada cierto tiempo. La movilidad en carretera de los agentes también se ve afectada: se prioriza el uso de vehículos de cuatro ruedas ante las motocicletas, se reduce el número de kilómetros recorridos por los vehículos camuflados, además de que “las patrullas recorrerán el tramo de carretera a vigilar al comienzo del servicio y durante el mismo se aumentarán al máximo los estacionamientos en lugares conflictivos y tramos de concentración de accidentes”, según expresa el comunicado del Ministerio del Interior.

Sin duda la medida más controvertida es la de reducir el número de controles  preventivos de alcoholemia, donde se recomienda “la realización de pruebas a los conductores de vehículos que presenten síntomas de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y de forma selectiva al resto de conductores a efectos de reducir el número total de pruebas”. También se insta a reducir las llamadas telefónicas, animando a incrementar el uso de los mensajes de texto con el fin de reducir el gasto telefónico y se prohíbe a los agentes la navegación por internet desde el teléfono móvil. Las oficinas tampoco se salvan de las medidas de ahorro, en ellas se pretender reducir el gasto energético de cara al aumento del IVA con: la graduación eficiente del aire acondicionado, el apagado de luces innecesarias, la racionalización de los horarios de trabajo en determinadas dependencias evitando que en horas muertas se siga consumiendo electricidad y el incremento de bombillas de bajo consumo.

Entre los críticos hacia estas medidas se encuentra la Asociación Independiente de la Guardia Civil, que sostiene que estas medidas tendrán consecuencias claras sobre la labor preventiva que realizan los agentes, aumentando el número de accidentes en carretera y también el número de infracciones.

Vía | ABC.es
Foto | Contando Estrellas

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