Decía el torero que hay gente “pa to” y en algunos casos no son exclusivos. Hace aproximadamente un año os hablamos del extraño caso de un hombre que bebía gasolina, un anciano chino de 71 años que desde hace 42 ingería queroseno a diario. Según decía, era la solución perfecta para la tos y los dolores de garganta. El caso de Chen De, que así se llama este surtidor humano, ha resultado no ser único. A miles de kilómetros de allí, en Estado norteamericano de Ontario, la joven Shanon confiesa ser adicta a la gasolina.

En su aparición en un programa de televisión, declara beber una cantidad diaria de gasolina equivalente a 12 cucharadas de café. Tan solo el año pasado, calcula haber consumido hasta 20 litros, suficiente para recorrer el trayecto que separa las ciudades de Nueva York y Baltimore. En circunstancias normales, los efectos en la salud de la gasolina se discuten en términos de exposición de la piel o la contaminación de las aguas subterráneas.

El nivel de la exposición de Shannon es algo completamente diferente. El departamento de Salud del Estado de Nueva York dice que el consumo de gasolina pura puede causar quemaduras, diarrea, vómitos y, en mayores cantidades, somnolencia o incluso la muerte. Shannon sentía como al beber gasolina la parte posterior de su garganta se quemaba.

Preocupada por esta extraña adicción y los efectos perjudiciales que pudiera provocar en su salud, la familia de Shannon insitió en que visitara a un especialista médico. Acompañada del programa de televisión “Mi extraña adicción”, Shanonn finalmente accedió a acudir a un centro sanitario. Desde entonces asegura no haber vuelto a beber gasolina, aunque el consumo durante tantos años podría haberle causado lesiones irreversibles:
http://www.youtube.com/watch?v=RTaJzU3B8x8
Vía: Autobild

1 COMENTARIO

  1. Nos alegramos de que haya podido desengancharse a tan extraña adicción! Muy bueno el apunte “calcula haber consumido hasta 20 litros, suficiente para recorrer el trayecto que separa las ciudades de Nueva York y Baltimore”!
    Un saludo!

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