La evolución de los coches es notable. Desde su llegada hasta la actualidad, ni la estructura ni el motor es el mismo. El desarrollo de la tecnología ha hecho posible esta gran variación. ¿Quién iba a pensar, cuando surgió el primer coche, que contaríamos en el futuro con los modelos que podemos disfrutar? Para muchos de aquellos que elaboraron las primeras piezas, esto sería un sueño inimaginable.

Las nuevas generaciones de coches aumentan su peso a la vez que mejoran e incrementan la tecnología con la que equipan las diferentes modelos. Todo ello hace que nuestra conducción sea más segura y sencilla. Aunque quizá el problema fundamental podemos observarlo en el crecimiento que han sufrido cada uno de los segmentos para mejorar sus cotas y, por consiguiente, hacer que sean más cómodos y confortables.

¿Cuál es un buen ejemplo? Los utilitarios. Por ejemplo, el Volkswagen Polo (3.952 mm) es más grande que el Golf de  la primera generación de producción (alrededor de los años 70). Está completamente demostrado que si el objetivo de las marcas es mejorar la amplitud del habitáculo o el espacio de carga del maletero, la solución clave es crecer a lo largo y a lo ancho de la estructura.
¿Existe algún problema ante dicho crecimiento? Una de las desventajas es que con un peso mayor se necesita más potencia. Por lo que los consumos se resienten.

Indudablemente los tiempos que corren ahora mismo, con la crisis económica, no son como para estar derrochando o malgastando unas más que valiosas décimas de litro/100 km y liberar unos gramos de CO2 extra a la atmósfera. Aunque, en principio, esto parezca una tontería, esas décimas, marcan la diferencia entre estar gravados o no con una significativa carga fiscal.

Pero para esto también podemos encontrar ciertas soluciones. Entre las más efectivas que emplean los fabricantes para mantener el peso a raya es utilizar materiales más ligeros. ¿Dónde? Tanto en el chasis y como en la carrocería. Para ello, normalmente se utiliza el aluminio. Pero por su coste sólo está reservado a coches de gama alta. A pesar de ello, las investigaciones no cesan al respecto y ya hay marcas como Lotus que están investigando dietas de adelgazamiento para hacer, en un futuro no muy lejano, coches más ligeros sin un coste excesivo para el cliente de a pie.

Vía: Diariomotor

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