Tras un par de horas al volante, un conductor de la localidad brasileña de Rio Verde, se percató que su vehículo estaba perdiendo potencia sin una causa aparente que lo justificara. Al levantar el capó para cerciorarse de si se trataba de un problema mecánico, su sorpresa fue mayúscula al comprobar que la causa tenía cuatro patas y aún respiraba.

Un pequeño gato, de apenas unos meses de edad, se encontraba atrapado en el interior del motor. Aún vivía, aunque su estado parecía de extrema gravedad. El conductor acudió rápidamente a un taller, donde los mecánicos, tras intentar sin éxito sacar al animal, decidieron desmontar el motor para llevarlo a un parque de bomberos cercano al establecimiento. En tan solo cinco minutos y con la ayuda de una sierra, lograron extraer al gato que, de forma milagrosa, no presentaba, aparentemente, heridas de gravedad.

El gato atrapado

“El gato estaba frío. Debe de haber trepado al motor en busca de calor, pero cuando el conductor encendió el auto fue succionado. Nos arreglamos para liberar al pobrecito en cinco minutos”, ha asegurado, en declaraciones a la prensa, el coronel Cándido Cléber, comandante del cuerpo bomberos.

“Fue un milagro que siguiera vivo. El conductor manejó durante horas antes de decidir averiguar qué estaba funcionando mal. Ahora queremos que le den un buen hogar”, concluye. Si los gatos tienen siete vidas, este minino ha perdido al menos tres.

Vía: DailyMail

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