Es, evidentemente, una opinión personal. Cada vez entiendo menos a la Dirección General de Tráfico y empiezo a pensar que su objetivo final es desquiciar a los conductores para que terminen cometiendo alguna infracción con la posterior multa.

El órgano regulador del tráfico en nuestro país propone en el borrador del futuro Reglamento General de Circulación permitir a las motocicletas circular por el arcén cuando el tráfico esté parado por un exceso de vehículos en los carriles, siempre que no superen los 30 kilómetros por hora y “extremen las precauciones”.

Además, y aqui viene el órdago, los conductores de motocicletas, ciclomotores y bicicletas podrán “zigzaguear” entre el resto de los vehículos cuando estos permanezcan parados en un semáfaro o una intersección. Eso sí, si uno de los vehículos reanuda la marcha y embiste a una motocicleta que intenta “zigzaguear” seguro que la culpa será de las cuatro ruedas.

Para llevar a cabo este despropósito, la DGT argumenta que se trata de una práctica que es ya habitual en las carreteras pero que hasta el momento no estaba contemplada por la normativa legal. Por esa regla de tres, no se a qué espera el señor Navarro para legitimar que los peatones crucen las carreteras con el semáforo en rojo.

En cuanto a las bicicletas, el nuevo reglamento contiene un apartado específico para ellas, que entre otras cosas, autoriza a los ciclistas a circular por el centro de la calzada en aquellas vías con un limite máximo de volocidad de 50 kilómetros por hora. En el resto de las vías deberán ir por el arcén de su derecha, si es transitable y si no lo fuera o no existiese arcén, lo más cerca posible del borde de la calzada. También se condece a los ciclistas la potestad de circular en paralelo, en columna de a dos y lo más cercano posible al extremo derecho de la vía. Las bicicletas podrán adelantar a otros vehículos tanto por la derecha como por la izquierda, según sea más conveniente para su seguridad.

En este sentido, uno de los puntos más conflictivos ha sido resulto por la DGT de forma salomónica; los ciclistas podrán circular por las aceras, siempre que la densidad de peatones lo permita y teniendo estos prioridad absoluta.

La aprobación del futuro Reglamento General de Circulación Urbana e Interurbana ha quedado aplazada a la espera de la formación del nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo 20 de noviembre.

Vía: Las Provincias

3 COMENTARIOS

  1. Por fin el señor Navarro aporta algo a favor de los motocilistas, tras años de perjudicar al sector, y de acentuar la indefensión de los conductores de motos que por otro lado cada vez son más.

    Señor Maza, autor de este artículo, tenga usted en cuenta en sus opiniones que en un accidente entre un coche y una moto, los daños para el coche suelen ser económicos, pero para la moto además son daños personales, y en muchos casos con resultados realmente graves. Un poco de solidaridad con las motos por parte de los conductores de coches no viene nada mal.

    OLÉ!!!!!!!

  2. señor maza , seguro que usted no lleva moto por que le aseguro que estar en una retencion de 4 horas en una moto no es tan comodo como hacerla en el coche bebiendo agua ,fumando y escuchando musica pero parece que hay que tratar a todos los vehiculos por igual.Soy transportista ,motorista y llevo coche y con cada vehiculo nunca pierdo el respeto que los demas se merecen piense las cosas antes de publicarlas gracias

  3. Estoy en gran medida de acuerdo con los comentarios publicados hasta la fecha. Hay que ser más solidarios con el resto de personas, y entender, que favorecer el paso de otros vehículos (motocicletas) evita mayores atascos en las retenciones de vehículos. Imaginemos, que todas las motocicletas se tuvieran que poner en fila india como los coches, en una retención, por no poder zigzaguear o por no poder circular por un arcén desocupado, las colas que se formarían serían kilométricas, volverían más impacientes a los conductores por tener que esperar aun más, y en definitiva harían un flaco favor a la fluidez del tráfico. Son medidas de sentido común señores, que cualquiera que se ponga en el papel de unos y otros, puede entender perfectamente. Esto es lo que ha faltado en España en estos últimos años, el sentido común, el entender bien los problemas para resolverlos con eficacia.
    Ing. Téc. Industrial.

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