Ya os hemos hablado en ocasiones anteriores de la obsesión de esta firma británica por batir records de velocidad. Muchos de vosotros os acordareis del logrado sobre hielo, por el 4 veces Campeón del Mundo de Rallyes Juha Kankkunen, a bordo de un Bentley Continental Supersports Convertible, estableciendo una increíble marca de 330,695 km/h.

Pues continuando con esa especie de “obcecación”, en Bentley han decidido adelantar, antes de su inminente presentación en el Salón del Automóvil de Moscú, lo que han denominado “el automóvil de producción más rápido jamás fabricado” (por ellos): el nuevo Bentley Continental GT Speed.

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Para lograrlo han recurrido al bloque W12 de 6 litros, 48 válvulas y doble turbocompresor, que llega a ofrecer nada menos que 625 CV de potencia a 6.000 rpm y un par máximo de 800 Nm entre 2.000 y 5.000 rpm, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos o de 0 a 160 km/h en tan solo 9 segundos.

Como hemos mencionado en la entradilla su velocidad máxima es ligeramente superior a los 330 km/h. El consumo de combustible, en ciclo combinado, es de 14,5 litros cada 100 km, mientras que las emisiones de CO2 se sitúan en 338 g/km, bastante “recatadas” para la potencia entregada y un peso que en la báscula sube hasta los 2.320 kg (en vacío).

Este propulsor incorpora por vez primera un sistema de recuperación de energía, variando la carga que se obtiene del alternador en función de si el vehículo está acelerando o frenando y de las necesidades puntuales de consumo eléctrico.

La transmisión también es nueva, ya que estamos hablando de una caja de cambios automática de 8 velocidades firmada por los especialistas de ZF, que está lo suficientemente dimensionada como para soportar las enormes cargas a las que se ve sometida, a la vez que hace posible que el propulsor trabaje en el rango de revoluciones más adecuado para conseguir una mayor eficiencia energética (menor consumo y emisiones).

Cuando se producen este tipo de “versiones especiales” los fabricantes no se suelen limitar a potenciar el motor, sino que tratan de obtener un conjunto lo más equilibrado posible. Este también ha sido el caso de la firma británica que ha mejorado tanto el chasis como las suspensiones de este Continental GT Speed. El sistema de suspensión es el mismo, pero ahora disfruta de muelles y amortiguadores neumáticos con un tarado específico, con el fin de lograr una mayor agilidad en trazados sinuosos a la vez que reducir el balanceo de la carrocería. El sistema de autonivelación (CDC) optimiza todos los parámetros necesarios reduciendo, al mismo tiempo, la altura de la carrocería en 10 mm respecto a la de un Continental GT estándar. El control electrónico de la estabilidad (ESC) dispone de un “modo dinámico” que otorga una mayor permisividad al conductor para una conducción más “deportiva”.

El Bentley de producción más rápido jamás fabricado
El Bentley de producción más rápido jamás fabricado

La potencia de frenado queda completamente asegurada gracias a la presencia de unos enormes discos de freno de hierro fundido de 405 mm de diámetro en el eje delantero y 335 mm en el trasero, mordidos por pinzas de ocho pistones. Si con esto no fuera suficiente están disponibles como opción discos compuestos por una mezcla de carbono y carburo de silicio (CSiC), taladrados, de 420 mm de diámetro en el tren anterior y 356 mm en el posterior. El vehículo británico está calzado con unos descomunales neumáticos en medida 275/35 ZR21 sobre unas novedosas llantas de 21 pulgadas de diámetro y diez radios con diferentes acabados.

Como paso final para tratar de distribuir de la mejor forma posible la enorme potencia al suelo se incorpora un sistema de tracción total permanente con una distribución de par 40/60 (tren delantero/trasero), que garantiza el avance, sea cual sea el estado de la carretera o las condiciones meteorológicas reinantes.

En cuanto al aspecto exterior, este Bentley Continental GT Speed conserva notorias reminiscencias de las líneas fluidas de los Continental R-Type de la década de los años 50 del pasado siglo. Sin perder la esencia del pasado gracias a la rejilla con forma de matriz del radiador o a la del parachoques delantero, ambas de color oscuro, que no hacen sino realzar las tomas de aire, necesarias para que el poderoso motor respire adecuadamente. En la parte trasera merecen especial atención los nuevos tubos de escape estriados que se montan en exclusiva en el GT Speed.

Las posibilidades de personalización son inmensas, pero destaca sobremanera la opción del paquete Mulliner (disponible en todos los modelos Continental de dos puertas) compuesto por una serie de accesorios, acabados en fibra de carbono, que realzan aún más su belleza. Entre ellos cabe nombrar los embellecedores del parachoques delantero, el divisor delantero, las extensiones de los estribos laterales o el difusor del parachoques trasero. Todo ello sin dejar de mencionar las más de 100 tonalidades de pintura disponibles (con acabados sólidos, metalizados, satinados o nacarados) o los colores personalizados que el comprador puede solicitar, bajo encargo, a los especialistas de la marca.

Interior de lujo para un auténtico superdeportivo
Interior de lujo para un auténtico superdeportivo

El interior tampoco se queda atrás, y a pesar de gozar de unas prestaciones de auténtico superdeportivo no hemos de olvidar que nos encontramos ante un Gran Turismo, en cuyo interior sobresalen los acabados artesanales con los mejores materiales disponibles (pieles de la mayor suavidad y flexibilidad, contrachapados de madera, metales pulidos, etc.), que han conferido a Bentley un aura incomparable de distinción. Pero si he de mencionaros un detalle de su interior que me deja con la boca abierta es su indescriptible salpicadero (con reminiscencias del “Speed Six” que ganó dos ediciones de las 24 Horas de Le Mans) que puede ser solicitado con dos tipos diferentes de pulido, ¡una verdadera obra de arte!.

Evidentemente, a estas alturas, en un automóvil de lujo que se precie, los sistemas Infotaintment han de estar a la orden del día. Y en este caso no se quedan atrás con un equipo de sonido, firmado por la prestigiosa firma británica Naim, compuesto por 11 altavoces que proporcionan una calidad de sonido sin igual; una pantalla táctil de 8 pulgadas y un disco duro  de 30 GB de capacidad, sistema de navegación por satélite, teléfono Bluetooth o la múltiple conectividad a todo tipo de dispositivos de audio externos.

Pero para sonido sin igual el de su propulsor. Y si no, escuchad en este vídeo la auténtica “banda sonora” que desprende a través de sus escapes:


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