Para la marca alemana, ahora ya integrada en el grupo francés PSA, las siglas GSi son siempre de grato recuerdo dado el importante éxito comercial que siempre ha cosechado en los modelos que las han lucido. Ya en 1984, los Opel Manta y Kadett GSI con motor 1.8 litros de 115 CV provocaron el entusiasmo entre quienes gustan de los coches con prestaciones que ofrecen buenas sensaciones deportivas para la conducción diaria.

En 1988, llegaría el aún mítico Kadett GSI 2.0 16v de 150 CV, uno de los coches más recordados por los aficionados a la marca, cuyo testigo recogería el Astra GSI 1.8 de 125 CV en 1993. El éxito del Kadett GSI fue tal desde su inicio que rápidamente las siglas GSI se incorporaron a otras gamas del fabricante alemán. En 1988 Opel las introdujo en la primera generación del Corsa, la A de 100 CV, haciendo de este también un modelo muy codiciado. La línea se acabó, de manera provisional, con la quinta generación del Corsa, en agosto de 2012.

Y decimos provisional porque nuevamente Opel recurre a ellas para nombrar a la nueva versión de carácter deportivo de su berlina Insignia. El Insignia GSi se presentará el próximo mes de septiembre en el Salón del Automóvil de Francfort y su comercialización dará comienzo en España a mediados de noviembre.

“Más emocional, preciso y eficiente” que el resto de las versiones de la gama, el nuevo Insignia GSi pretende recuperar para la marca a esos conductores que gustan de algo especial en sus coches para disfrutar al máximo en las carreteras. Para ello el chasis del Insignia adoptará su configuración más dinámica, se incrementará el nivel de agarre y se le dotará con la tracción integral para garantizar la máxima seguridad aportando una experiencia de conducción altamente gratificante. Y quienes busquen que esta sea aún más activa, podrán disfrutar de la nueva transmisión automática de ocho velocidades con levas para efectuar los cambios tras el volante.

Las tecnologías de construcción ligera aplicadas por Opel en el nuevo Insignia (es 160 kilos más ligero que el Insignia OPC 2.8 V6 Turbo de la anterior generación), junto con el bajo centro de gravedad del vehículo y la mecánica 2.0 litros Turbo que ocultará su capó aportarán igualmente a este Insignia GSi una mayor deportividad y emocionalidad en su conducción.

Exteriormente, los Insignia GSi se reconocen por sus grandes tomas de aire cromadas en su parte delantera y el eficiente alerón trasero integrado para aportar la carga aerodinámica sobre el eje trasero adecuada a las nuevas condiciones deportivas y al estilo de conducción que se supone sus conductores practicarán. Una nueva imagen acorde al nuevo rendimiento.

En el interior, asientos y volante son de marcado diseño deportivo y han sido creados específicamente para esta versión GSi. De acentuado estilo deportivo, se ofrecen tapizados en piel. Los pedales de aluminio añade aún más deportividad al interior del nuevo GSi.

Según Opel, frente al Insignia GrandSport, el nuevo GSi añade aún más agilidad y eficiencia, ofreciendo un comportamiento dinámico marcadamente diferente. Su excelente agarre y la precisión de guiado son dos de sus mejores características, las cuales se dejan ya notar en el crono: “El nuevo Insignia GSi es claramente más rápido en una vuelta al Nordschleife de Nürburgring que el más poderoso Insignia OPC de la anterior generación” afirmó Volker Strycek, director de Coches Deportivos y Competición después de las pruebas llevadas a cabo en el “Infierno Verde”. “Su combinación de bajo peso —especialmente en el eje delantero—, bajo centro de gravedad, fácil manejo, alta potencia sobre una amplia banda de revoluciones y mejor tracción es lo que hace que este Insignia GSi sea tan rápido”, afirma Strycek.

Los ingenieros de Opel desarrollaron el nuevo chasis FlexRide Mecatrónico del Insignia GSi en Nurburgring. Los muelles se han acortado, la altura reducido en 10 mm y se han incorporado amortiguadores deportivos especiales para reducir al mínimo los posibles movimientos de la carrocería.

El chasis adapta en fracciones de segundo la amortiguación y la dirección, al tiempo que la centralita recalibra el pedal del acelerador y las transiciones de cambio del cambio automático de ocho velocidades. El conductor puede elegir entre cuatro modos de conducción. Los ya conocidos Standard, Tour y Sport, a los que se añade un cuarto modo, competición, creado especialmente para el Insignia GSi. Este modo se activa mediante una doble pulsación del botón ESP, acción que enciende y apaga el sistema de control de tracción.

Para agarrarse como una lapa al trazado, el Insignia GSi complementa las bondades de su chasis deportivo con llantas de 20” calzadas con neumáticos Michelin Pilot Sport 4S y con el sistema de tracción integral con reparto vectorial del par de serie. Este sistema sustituye el diferencial del eje trasero por dos embragues mediante los cuales puede acelerar cada rueda trasera de manera independiente y según las necesidades de par que cada una de ellas precise en función del terreno que pisa, lo que permite evitar el siempre molesto subviraje de las ruedas del eje delantero.

Si importante es agarrarse, más aún lo es saber parar a tiempo. El Insignia GSi monta un potente equipo de frenado Brembo de cuatro pistones y discos de 345 mm de diámetro. Para impulsarse el Insignia GSi montará bajo el capó el motor gasolina cuatro cilindros de 2.0 litros turboalimentado de 191 kW / 260 CV de potencia que entrega un par máximo de 400 Nm. Según Opel, con esta mecánica el Insignia GSi ofrece unos consumos de 11,2 l/100 en el ciclo urbano, 7,1 l/100 en el extraurbano y 8,6 l/100 km en el combinado. Esta última cifra se corresponde con unas emisiones CO2 de 197 g/km.

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Fuente: Opel

Vía: Newspress

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