Este vehículo de aspecto tan particular se llama Rodin FZero, y es el proyecto materializado de un sueño cumplido de David Dicker. Este empresario australiano ha creado un imperio de software de mil millones de dólares y siempre tuvo una visión: construir su propio coche. Un monopolizada pensado para ser un superdeportivo de calle con las prestaciones de un Fórmula 1 hipervitaminado.

De hecho, su diseñador apunta fehacientemente que han desarrollado un automóvil capaz de superar a estos últimos en un circuito. El Rodin FZero anuncia una masa de 605 kilos, la mitad de lo que marca sobre la báscula cualquier compacto moderno. Al mismo tiempo, entre sus ejes se esconde un propulsor V10 a 72 grados de 4.0 litros capaz de entregar a las ruedas traseras una potencia de 710 CV.

Si una relación potencia-peso de 1,17 kg/CV te sabe a poco, Rodin también ofrecerá de forma opcional una pareja de turbocompresores para incrementar el potencial del motor hasta los 1.000 CV e incluso 1.600 CV. Un misil tierra-tierra capaz de subir hasta 10.000 revoluciones por minuto y generar una carga aerodinámica de 4.000 kilos a 200 km/h. Si el Aston Martin Valkyrie parecía una locura, el Rodin FZero lo es aún más.

El motor será construido por Neil Brown Engineering en Reino Unido con la ayuda de Graham Dale-Jones, antiguo  trabajador en las divisiones de competición de Cosworth y Ford, La caja de cambios secuencial de ocho velocidades ha sido desarrollada por Ricardo Motorsport, la misma que transmisión a equipos de F1, el Bugatti Chiron o el Aston Martin Valkyrie.

En 1999, Dicker dio los primeros pasos, cuando compró una propiedad en Nueva Zelanda con el propósito de fabricar sus propios coches. Tres años más tarde adquirió un coche de competición Lola GT1 con fines exploratorios. En un mercado con una amplia oferta de biplazas de alto rendimiento, Dicker buscó su propio nicho. Así nació el FZero, como un coche de “cero restricciones” apto para la vía pública.

En el Rodin FZero no hay aerodinámica activa ni suspensiones inteligentes, aunque sí que habrá un completo conjunto de ayudas electrónicas para evitar acabar en la cuneta con el coche destrozado. Pero, si te consideras un conductor experto y tienes los suficientes bemoles, puedes desactivar cada una de ellas de forma individual. Y, a pesar de su concepción tan radical, también habrá concesiones al confort para disfrutar de largos viajes en él.

Por ahora, el F-Zero solo existe como modelo digital en tres dimensiones, pero la puesta en escena en el mundo real de la versión de calle está prevista para el año que viene; la versión destinada exclusivamente a los circuitos –y mostrada en estas imágenes– llegará a finales de 2019. Ya hay un prototipo rodando para terminar sus últimos test antes de entregarse a sus futuros clientes. ¿El precio de esta dulce locura? Un millón de euros.

Si tu presupuesto es un poco más ajustado, por 600.000 euros Rodin te ofrece el FZED. Derivado de un Lotus T125 de competición, se presentó a un pequeño grupo de clientes adinerados en el otoño de 2010. Nadie lo compró entonces y, en 2016, Lotus le vendió todo el proyecto a Dicker. Monta un V8 Cosworth de 3.8 litros de 685 CV capaz de aguantar más de 5.000 km sin revisiones de importancia y funciona con gasolina estándar de 98 octanos.

Fuente: Autoblog
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