El estudio de arquitectura Howler & Yoon ha desarrollado una interesante idea para la infraestructura urbana entre Boston y Washington, que pretende solucionar la pesadilla del viaje urbano mediante la conexión de transporte público e individual a través de una sola arteria a lo largo de los 724 km del trazado de la actual carretera Interestatal 95.

Sus ideas fueron premiadas por el Audi Urban Future Award, un galardón que tiene como objetivo comprender las ciudades del futuro y descubrir cómo será la movilidad individual en el futuro. Fue seleccionada por su potencial para ser realizado en 2030 y por ser la respuesta que resolvía más problemas de transporte urbano de una tacada.

Boswash es un término acuñado por vez primera por Herman Kahn y Arthur J. Weiner en 1967, que describía una teórica megalópolis en el año 2.000, que abarcaría desde el área metropolitana de Boston a Washington (la Mega-City One en la película juez Dredd). No iban muy desencaminados en 1967. Hoy, 53 millones de personas viven en esa región, que aporta un tercio del PIB de EE.UU. En esa conurbación, los centros urbanos y los subirbios se han fusionado a lo largo de la carretera I-95. Howeler + Yoon ver esto como una oportunidad para crear “rutas alternativas, trayectorias diferentes y nuevos sueños culturales”. Estas  son sus ideas a grandes rasgos:

Shareway, la autopista compartida

En el futuro, los usuarios moverse a lo largo de las redes de movilidad eficiente sin olvidarse de tener coche y casa propios, según Howeler + Yoon. Se combina una infraestructura física (hardware) y las redes inteligentes (software). El Shareway se centra en el acceso de la comunidad y tiene por objeto agrupar el tráfico, optimizado, en una arteria principal, que fluya continuamente.

En esa nueva plataforma se combina transporte individual y público a través una red única multi-modal de alta velocidad. Personas y cargas se mueven a lo largo de la ruta en diferentes formas de transporte, apiladas en distintos niveles, como los datos a través de Internet. Y como en la Red, el Shareway se propone como un espacio social que no sólo proporciona una óptima planificación de rutas y la reducción de la huella de carbono, sino que también promueve actividades de grupo para que los usuarios participen y se disminuya la necesidad de transporte privado. Aquí puedes verlo en vídeo:

Sharestay, antes del último tramo

El núcleo de esa red de transporte es un tren de alta velocidad en el nivel superior, con hubs o puntos de intercambio donde los pasajeros de cambian de medio de transporte, hasta llegar a las bicicletas y vías peatonales. Cada nodo también proporcionaría un sistema de última milla, con coches públicos para que los pasajeros dejen el tren y utilicen una flota de automóviles, impulsados por la energía sobrante del frenado de los trenes (no es ciencia ficción, en España ya funcionan ferrolineras). Las viviendas de extraradio

Hogares suburbanos también se actualizan de forma común a través de una propuesta de “Sharestay” sistema que proporciona residencias de tiempo compartido basados a lo largo de la red de acceso a través de la interfaz de usuario.

Superhub, el megaintercambiador

Más allá del núcelo central de Boswash y de la red de carreteras, las ideas de los arquitectos también abordan la necesidad de un SuperHub, ya que estiman una media de  611 vuelos de corto recorrido dentro de la región todos los días. Para reducir el tráfico aéreo y ampliar la infraestructura existente para atender a mayores aviones y buques de carga, el Shareway unirá la red de transporte de alta velocidad a este SuperHub, que une los conceptos de puerto y aeropuerto. Para ellos, la ubicación ideal sería Newark, en Nueva Jersey.

Farmshare, granjas entre ciudades

El estudio ha tenido en cuenta las diferencias económicas observadas dentro de la región Boswash y ponen el ejemplo de Baltimore (cuya desestructuración refleja de forma imperial la serie The Wire). El proyecto propone regenerar esos empacios industriales con zonas de producción de alimentos, las Farmshare, con campos circulares situados junto a la Shareway que permitan el transporte rápido de los productos.

Tripanel, el adiós al asfalto

Por último, y quizás lo más ambicioso, es la propuesta de recuperar la superficie de la carretera y reducir la congestión en las principales ciudades a través del uso de un sistema “Tri-panel” del sistema. Ciudades como Nueva York reemplazarían sus carreteras con una superficie inteligente, que rota para sostener múltiples usos. Los tres paneles imaginados son una superficie de la carretera, pastizales y de paneles solares.  El objetivo, crear una ciudad-paisaje cambiante que se regule por sí misma. Debajo, irían otras capas de los servicios públicos urbanos, como tuberías de agua, el metro… como se explica en este vídeo:

Fuentes: Höweler+Yoon Architecture, Audi Urban Future Initiative

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