El CAP (Combined Active and Passive Safety), como bien indican sus siglas, es un sistema inteligente destinado a preservar la seguridad de los viajeros, así como los transeúntes de la vía pública. Actualmente, el CAP gestiona y coordina los diferentes sistemas de seguridad activos , pasivos y de asistencia al conductor mediante su conexión a la red. Gracias a ello se facilita la interacción entre los diferentes sistemas, a la vez que se crean nuevas funciones.

Uno de los sistemas de seguridad activos, por excelencia, es el sistema antibloqueo ABS que controla las revoluciones de las ruedas evitando su bloqueo cuando el vehículo realiza una frenada de emergencia.

Su invención en 1978 marcó un antes y un después en materia de seguridad automovilística, sirviendo como base para crear nuevas funciones como la Regulación Antideslizamiento de la Tracción ASR. Su aplicación ha permitido evitar el deslizamiento de las ruedas motrices durante el arranque y la aceleración del vehículo, contribuyendo a ser un factor más en la seguridad activa.

Más adelante, en 1995, el ESP® o Programa Electrónico de Estabilidad constituiría un importante eslabón por su eficaz intervención en la dinámica del vehículo, impidiendo la pérdida de trayectoria y el derrape.

Airbags y cinturones de seguridad son elementos que conforman el sistema de seguridad pasiva. Mediante unos sensores electrónicos conectados a un módulo central, estos se activan en el momento que se va a producir un accidente, proporcionando la máxima seguridad a los ocupantes del vehículo.

Respecto a los sistemas de asistencia al conductor que inicialmente estaban destinados a proporcionar el máximo confort durante la conducción, actualmente están demostrando ser de una gran eficacia para la seguridad. El ejemplo más claro es el ACC (Adaptative Cruise Control) que controla la velocidad del vehículo de forma automática, manteniendo la distancia de seguridad respecto a los otros. Aunque su implantación es reciente, todo apunta a que en un futuro tenga una intervención directa en situaciones de emergencia.

De la integración de todos estos elementos y su conexión a la red se crearán nuevas funciones que permitirán aplicar usos específicos a partir de las múltiples señales obtenidas de todos los sistemas. Algunas empresas del sector ya están trabajando en esta línea, lo que hace prever que, muy pronto, estos sistemas inteligentes gestionarán e intervendrán de forma activa en la seguridad vial y del automóvil.

Una vez más, las grandes firmas del sector apuestan por la tecnología en aras de la seguridad y el bienestar.

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