Un fiel cliente de Tesla que no contaba con suficiente espacio en su Tesla Model S para llevar a sus perros, ha decidido encargar a una compañía inglesa diseñadora de carrocerías, una versión Shooting Brake a partir de su berlina. El nombre de la empresa responsable es Qwest, tiene su sede en Norfolk, y dirigida por el director administrativo Dorian Hindmarsh, ha estado trabajando en el Shooting Brake durante más de un año.

La parte trasera de este Tesla Model S Shooting Brake está hecha de fibra de carbono por una empresa de piezas de automóvil especializada que fabrica componentes de modelos de Fórmula 1. La empresa no ha dado información sobre la aerodinámica de la parte trasera del coche, pero Qwest pretende establecer el récord de aceleración en un vehículo con estas características.

La conversión ha tenido un precio de alrededor de 65.000 euros sin incluir el coste original del vehículo.

De momento es el primer y único Tesla Model S Shooting Brake que existe, pero varios diseñadores prometen lanzar una versión con estas características próximamente.

Floris de Raadt es un aficionado de los coches que piensa que los mejores vehículos son los que cuentan con una carrocería familiar. Por eso ha querido dar un paso más allá, y ha encargado a otra compañía británica diseñadora de carrocerías, la construcción de un Tesla Model S Shooting Brake, al que han denominado P90D-SB.

RemetzCar, la empresa dedicada a convertir berlinas en limusinas, ha anunciado que fabricará 20 unidades del Tesla Model S Shooting Brake para unos pocos afortunados. Remetz solicitó la ayuda del diseñador holandés Niels van Roij para diseñar la forma del vehículo y mantener su tren de potencia eléctrico. La compañía ya ha mostrado algunos bocetos de cómo lucirá el modelo americano que llegará en marzo de 2018.

Fuente: Autoblog
Vía: Newspress
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