La automoción nipona cuenta con pocas décadas de existencia en comparación con los históricos fabricantes europeos y norteameriacnos pero hay joyas. Uno de ellos es el Toyota 2000GT. Se trata, sin duda alguna, del gran ancestro de los deportivos nipones. Poco conoccido fuera de los círculos del motor clásico, el valor de este automóvil japonés ha ido subiendo con el paso de los años y a nadie le extraña ya que supere el millon de dólares.

Lo que pocos conocen es que existieron dos unidades descapotables, el Toyota 2000GT Roadster. No, no se trató de una serie limitada que saliese a la venta, ni siquiera de un capricho de un millonario. Esta pareja de variantes sin techo se fabricaron para ser conducidas por James Bond en la película Sólo se vive dos veces (1967).

Los rumores aseguran que Sean Connery, que ahí donde lo ves mide 1,89 metros, no cabía en el deportivo de techo rígido. Hacer una versión targa será un poco ridículo, con una cabez demasiado pegada al parabrisas y al techo… así que acabaron por hacer esta variante descapotable… que tenía truco, ya que no contaba con capota. Lo que ves tras los asientos son unas cubiertas tubulares que dn la sensación de ser una techo textil plegable.

Las imágenes que ves aquí corresponden a una de esas dos exclusivas unidades. Es muy probable que sea el que aparecía en alguna de las escenas de la película de James Bond, guiado por la actriz Akiko Wakabayashi, pero no existen registros de la filmación, así que nunca se sabrá a ciencia cierta.

El resto del coche es el mismo que había sido reado por Yamaha a mediados de la década de 1960 (y que pretendían vender a Nissan), diseñado por Albrecht Goertz para competir nada másy nada menos que con el Jaguar E-Type y el Porsche 911. El caso es que Nissan acabarían por rechazar el proyecto (años después lanzaban el Datsun 240Z) y Toyota se hizo con él, viendo una oportunidad espléndida para sacarse el sambenito de fabricante de coches aburridos al tiempo de mejorar su imagen en el extranjero.

Satoru Nozaki, diseñador de Toyota, creó la forma final del 2000GT que iría a producción, manteniendo la construcción ligera de aluminio y el motor de seis cilindros en línea (tomado del sedán Toyota Crown). Enviaba a las ruedas traseras 150 CV mediante una caja de cambios de cinco velocidades y un diferencial de deslizamiento limitado. Acanzaba nada menos que 217 km/h de ahí que montase frenos de disco en las cuatro ruedas, el primer coche nipón en hacerlo.

Apenas se vendieron 351 unidades y se dice que, debido a su trabajoso ensamblaje a mano era muy costoso de fabricar y Toyota perdía dinero en cada unidad vendida. Y eso que, al menso en EE.UU. su precio (6.800 dólares) era superior al de Jaguar E-Type (5.580 $) o el Porsche 911 (6.490 $). Hubo versiones de competición, preparadas por Carroll Shelby… pero solamente dos Toyota 2000 GT Roadster cuyo precio (no está en venta) no queremos ni imaginarnos.

Fuente: Peter Museum
Galeía de fotos (cortesía del Petersen Museum):

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