Los verdaderos clásicos nunca pasan de moda. Esa puede ser la razón por la cual Mercedes-Benz ha mirado a los albores de su ilustre historia en busca de inspiración para su último prototipo, el Vision Mercedes Simplex. Este concepto de estilo retrofuturista llega además tras la presentación del Mercedes Vision EQS, el prototipo que anticipa la berlina completamente eléctrica de la compañía.

El Vision Mercedes Simplex rinde homenaje al que es considerado como el primer coche en llevar el logo de la compañía y el primero también en iniciar lo que actualmente conocemos como “carreras de coches”. Se llamaba Mercedes 35 PS “Simplex”, y está comúnmente considerado como el primer coche de competición de la historia. Cuando debutó hace más de un siglo, era un vehículo realmente revolucionario.

En 1899, el empresario local Emil Jellinek participó en carreras una carrera en la Costa Azul francesa bajo el seudónimo de “Monsieur Mercédès”, el nombre de su hija. De hecho, de ahí viene la nomenclatura “Mercedes-Benz”. Hasta entonces, los coches eran, básicamente, carruajes motorizados, pero el Simplex anunció una nueva era de diseño de con su disposición de motor delantero y tracción trasera. Allá donde iba, arrasaba.

Con 35 CV de potencia, el Mercedes 35 PS de 1900 podía alcanzar velocidades cercanas a los 100 km/h

En lugar de agrupar muchas ideas prácticamente irrealizables en el conjunto, el Vision Mercedes Simplex hace gala de una idea bastante fiel al modelo original. Sí, varios elementos como el radiador están abrazados por una moldura de oro rosa, y la rejilla ha sido sustituida por una pantalla que puede mostrar “animaciones que brindan información sobre el estado del vehículo”, de acuerdo con el comunicado de la compañía.

La omisión de un parabrisas, como en el modelo histórico, permite una transición más fluida de entre el capó, la cabina y su correspondiente salpicadero, aderezado con un bonito volante de madera y metal. Las delgadas luces de marcha atrás están integradas horizontalmente en la zaga, separando la sección superior de la inferior de la carcasa exterior. Una bolsa de cuero con sus respectivas correas para guardar el equipaje completa la parte posterior.

El habitáculo, con una pareja de asientos, también se ha simplificado radicalmente para que ahora solo tenga un volante y algunos interruptores, a diferencia del desorden de tubos y palancas de la primera edición. Para completar el homenaje, se le ha dado una mano de pintura en dos tonos –con más detalles en oro rosa– y todos los logotipos que luce el prototipo homenajean al Simplex original.

Lógicamente, el bloque de gasolina de cuatro cilindros y 5.9 litros ha sido sustituido por un nuevo tren motriz eléctrico, más compacto que en cualquier otro vehículo de idéntica propulsión al incorporar un pequeño motor en cada rueda. Y dado que ya ha sido concebido para tener un centro de gravedad realmente bajo, el Vision Mercedes Simplex, probablemente, sería un coche bastante divertido de conducir. Una pena que tan solo sea un ejercicio de diseño.

Fuente: Mercedes

Galería de fotos:

Ver galeria (20 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta