Más allá de su lucha contra el taxi (o de los taxistas contra ellos), lo cierto es que las aplicaciones de movilidad como Uber o Lyft se venden a si mismas como un complemento al transporte público de las ciudades y una forma de reducir el tráfico de vehículos privados (y la contaminación y los atascos). Pues bien. Parece que no es así.

Según un estudio realizado por el consultor de transporte Bruce Schaller, La nueva automovilidad: Lyft , Uber y el futuro de las ciudades estadounidenses“, estas aplicaciones de movilidad socavan más el transporte público que lo fomentan. No se reduce en absoluto el número de kilómetros que la gente hace en coche, sino al contrario, lo aumenta un 180%.

Las conclusiones de Schaller indican que, de no haber existido estos servicios (el estudio toma datos de grandes ciudades de Estados Unidos), un 60% de los usuarios habría tomado el transporte público o habría ido a su destino caminando o en bicicleta. El restante 40% se hubiese decantado por viajar en su automóvil privado o en un taxi.

uber app en móvil

También se han analizado que por cada milla que recorre un vehículo privado, el servicio de UberX o Lyft recorre 2,8 millas. En Estados Unidos existen UberPool y Lyft Line, que son servicios de viajes compartidos que mejoran este ratio, pero no demasiado: 2,6 milllas por cada una recorrida. El motivo es claro: los conductores han de llegar al lugar de recogida de los pasajeros… y además existen un 20% de desplazamientos de estos coches sin clientes.

Obviamente estas empresas ayudan a la gente a moverse por la ciudad, pero el estudio pone de relevancia el hecho de que no mejoran los atascos y pueden debilitar la red de transporte público. Esto, según apunta Schaller debería tener una respuesta política adecuada, teniendo en cuenta su impacto (carrilles exclusivos par el transporte público para aumentar su atractivo para el usuario, por ejemplo). No debemos olvidar que en el futuro estos servicios acabarán realizándolos vehículos sin conductor.. por lo que sería muy barato poner todavía más vehículos en circulación.

Uber, por medio de un portavoz, ha apoyado alguna idea de Schaller como unos precios especiales en momentos de congestión o los carriles exclusivos para buses, pero que su análisis sobre los viajes compartidos era bastante “defectuoso” y que, desde que UberPool se introdujo, ha ahorrado “230 millones de millas”. Desde Lyft también indicaron que el pasado año 250.000 personas dejaron su coche para apostar por viajes compartidos.

De todos modos, puede que el coche no sea la única solución en la movilidad urbana. Y estas aplicaciones parecen saberlo, ya que Uber ha comprado Jump Bikes, un servicio de alquiler de bicis eléctricas por móvil y justo antes del verano Lyft se hizo con Motivate.

Fuente: Estudio The New Automobility: Lyft, Uber and the Future of American Cities

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