El Opel Corsa es, sin duda, uno de los utilitarios más carismáticos que podamos encontrar en la actualidad. El pequeño alemán lleva en el mercado nada menos que 35 años de forma ininterrumpida. Ya vamos por la quinta generación y parece no haber perdido fuelle, ya que es un fijo en los ránkings de ventas en nuestro país. Motivos de sobra para poder conducirlo, dar nuestra opinión y que forme parte de nuestra sección de pruebas.

En 1982 se celebraba el Mundial de Fútbol en España, pero a la vez había otro lugar que festejaba otra cosa. Ese mismo año llegaba el Opel Corsa a la planta de Figueruelas (Zaragoza), donde se ha seguido produciendo hasta el día de hoy y donde se seguirá haciendo en los próximos años. De hecho, todo apunta a que dicha fábrica lo producirá en exclusiva desde 2019, cuando salga la próxima generación.

De las cuatro generaciones anteriores se hicieron 12,3 millones de unidades y, de ellas, hasta 9,5 millones han salido de la planta de Figueruelas. Una relación muy estrecha y duradera que se mantiene con la misma ilusión que el primer día. Y eso se refleja en el coche que probamos esta semana, un Opel Corsa 1.3 CDTI 95 CV, que sigue superando cifras de récord gracias a unos argumentos fuertes y renovados.

Exterior

Una de las primeras cosas que se criticó de la quinta generación del Corsa era que tenía un aspecto bastante continuista. Lo cierto es que la marca ha decidido mantener la fórmula y, aunque no haya cambios radicales, sí que consigue modernizarse notablemente y adoptar una actitud más madura. Una de las zonas que más ha cambiado visualmente es el frontal, donde se notan ciertas influencias del pequeño Opel Adam.

Destaca su parrilla delantera de considerables dimensiones, que va situada en una posición más baja e integra el logotipo del rayo cruzado por un listón negro brillante. Por encima tenemos un capó marcados con unas llamativas nervaduras. A ambos lados se sitúan unos nuevos faros delanteros más afilados, con tecnología LED y con el fondo en negro en nuestra unidad. En la parte inferior quedan situados los faros antiniebla.

Si lo miramos de perfil nos queda más clara su vinculación con la cuarta generación. La silueta es prácticamente igual y, por suerte, tenemos unas llantas de 16 pulgadas para poner un punto diferente. También unas nervaduras que surcan la parte inferior de las puertas. Nuestra unidad se corresponde con la carrocería de cinco puertas, pero hay que decir que el Corsa también se sigue vendiendo con tres puertas (a diferencia de otros del segmento).

La zaga es la parte del coche que más recuerda a su antecesor. No hay demasiadas modificaciones y sigue teniendo una pequeña luneta trasera y un paragolpes voluptuoso en la zona inferior. Entre medias encontramos unos nuevos pilotos traseros, que son más grandes y le dan una imagen más madura. Otro de los distintivos de nuestra unidad es la salida de escape cromada en un lateral, que contrasta con el plástico negro donde va integrada.

Sus medidas se han incrementado ligeramente respecto a la anterior generación (2 cm más de largo) y siguen la media del segmento B. El Opel Corsa tiene una longitud de 4,02 metros, una anchura de 1,74 metros y una altura de 1,48 metros. La distancia entre ejes se sitúa en 2,51 metros, lo que asegurará un espacio correcto en su interior

Interior

Una de las características principales de los últimos Opel es su apuesta por la tecnología y la conectividad, algo que se ve reflejado en el interior de este Corsa. El centro neurálgico es la pantalla táctil de 7 pulgadas, situada en la parte baja del salpicadero. Su posición es algo desacertada debido a que obliga a bajar mucho la vista y desatender la atención de la carretera. Pero, por el contrario, cuenta con una funcionalidad notable.

El sistema multimedia IntelliLink 4.0, utilizado en este modelo, es intuitivo y su respuesta es rápida. La única pega que le podemos sacar es que carezca de un navegador integrado (desde hace poco ya está disponible el Navi 4.0 IntelliLink). Pero en nuestra unidad, para tener dicha función había que recurrir a aplicaciones externas como BrinGo. Por suerte, la conectividad es sobresaliente y también podemos asociar nuestro smartphone a través de Apple CarPlay o Android Auto y tener el GPS.

Para aquellos que estén pensando en el gasto de megas de su tarifa, tranquilos, el Corsa también puede contar con Wi-Fi 4G para hasta siete dispositivos móviles. Alrededor de esta pantalla principal aparecen algunos botones con algunas funciones como la climatización de volante y asientos, apertura y bloqueo de puertas o modo Eco. Por debajo están los controles de la climatización monozona, que son simples y fáciles de utilizar.

Desde el puesto de conducción nos queda a mano un volante multifunción que aglomera las funciones del control de crucero y del sistema multimedia. A través de él podemos ver una instrumentación mixta, que tiene unas esferas muy grandes y legibles, y entre ellas una pantalla monocroma de 3,5 pulgadas que hace las veces de ordenador de a bordo y muestra algunos datos interesantes como los consumos, velocidades, etc…

Nada más entrar es fácil apreciar el salto cualitativo que ha habido en este modelo. Los ajustes son muy buenos y los materiales utilizados de mayor calidad. En la zona superior del salpicadero los plásticos son blandos y los duros quedan relegados a la parte baja de las puertas. El volante tiene un tacto exquisito gracias al cuero que lo recubre, propio de un segmento superior. La única pega que podemos sacar es el abuso de la moldura Piano Black, que está presente en alrededor de la pantalla y en parte del salpicadero.

Si tenemos que hablar de espacio en el habitáculo, diremos que el Corsa no destaca ni para bien ni para mal. Se mantiene en la meda del segmento B con unas plazas delanteras bastante notables, con espacio suficiente para cualquier tipo de usuario. El problema viene en las plazas traseras, pues las laterales serán aptas, pero la central no. El asiento no tiene forma y el túnel de transmisión molestará a las piernas. Además el techo solar resta algo de altura.

Maletero

El maletero del Opel Corsa también estará en la media del segmento B con una capacidad de 285 litros. Es prácticamente lo mismo que otros rivales como el Renault Clio (300 litros), el Volkswagen Polo (280 litros) o el Peugeot 208 (285 litros). Destaca por unas líneas bastante rectas y aprovechables, además de por incluir una bandeja que permite dividir la carga en dos partes y por unos ganchos.

La boca de carga queda bastante alta, pero tampoco es un gran impedimento. Si abatimos los asientos obtenemos una capacidad total de 1.120 litros, aunque no obtendremos una superficie completamente plana, pues aparece un escalón al abatir la segunda fila de asientos. Sorprende que bajo el piso del maletero encontremos una rueda de repuesto, que se agradece aunque sea de tipo galleta.

Equipamiento

El Opel Corsa se puede escoger con tres niveles de equipamiento en nuestro país. Parte con el Expression, que a pesar de ser el más básico cuenta con elementos como llantas de acero de 15 pulgadas, aire acondicionado, ayuda de arranque en cuesta o radio CD 3.0 con Bluetooth, USB y toma auxiliar. El acabado intermedio Selective añade llantas de aleación de 16 pulgadas, sistema multimeda IntelliLink 4.0, control de creucero, volante de cuero, iluminación diurna LED y asiento posterior abatible en dos partes (60:40).

El acabado superior es el que llevaba nuestra unidad de pruebas. Aunque antes estaba el Excellence, ahora tenemos el Color Edition, con una personalización mayor. En este ejemplar contamos con llantas específicas en negro (aunque nuestra unidad montaba otras), color que se repite en parrilla, retrovisores y techo; además de asientos delanteros más deportivos. Llama la atención que en ninguno de los acabados se puedan elegir los elevalunas eléctricos traseros, teniendo solo opción a los clásicos de manivela.

Como equipamiento extra, nuestro Corsa contaba con algunos elementos interesantes. Incluía el Pack OPC Line interior (350 euros) con palanca de cambios y freno de mano en cuero, pedales deportivos y volante de cuero deportivo. También se beneficiaba de todas las bondades del OnStar (500 euros), de ayudas a la conducción tales como el Opel Eye (600 euros) o la cámara de visión trasera (340 euros), además de algo menos útil como es el techo solar (980 euros).

Motor

La gama de motores del Opel Corsa no es demasiado amplia pero cubre las necesidades de la mayoría del público. Por la parte de la gasolina arranca con un motor 1.4 de 75 CV con cambio manual de cinco velocidades, el 1.4 de 90 CV que puede ir con cambio manual o automático (ambos de seis velocidades), un 1.4 MTA con cambio automático de cinco relaciones y el 1.4 T de 100 CV con cambio manual. También está el 1.4 GLP de 90 CV.

Por la parte del diésel encontramos un 1.3 CDTI de 75 CV que es solo manual de cinco velocidades y el 1.3 CDTI de 95 CV que solamente puede ir con el cambio manual de seis velocidades y es el que equipa nuestra unidad de pruebas. Este tetracilíndrico de 1.3 litros desarrolla una potencia de 95 CV y 190 Nm de par entre las 1.500 y las 3.500 rpm. Su consumo medio homologado es de 4,1 l/100km y sus emisiones de CO2 de 108 g/km.

Comportamiento

Toca ponerse al volante del Opel Corsa 1.3 CDTI de 95 CV, probablemente una de las versiones que más se vendan en nuestro mercado. A primera instancia deja ver que no es un motor demasiado refinado, sobre todo en frío. Se filtran al habitáculo algo de ruido y vibraciones de la mecánica al principio, pero va decreciendo conforme coge temperatura. Una vez en marcha, la insonorización está a la altura de lo esperado en este tipo de coches.

La entrega de potencia del motor tiene lugar de una forma continuada y suave, con esa potencia no se puede esperar un empuje desmesurado, pero lo cierto es que es más que suficiente para un modelo como el Corsa. No se muestra perezoso a bajas vueltas, aunque su rendimiento óptimo tendrá lugar entre las 2.000 y las 3.000 rpm. Las prestaciones son discretas, acelera de 0 a 100 km/h en 12,3 segundos y su velocidad máxima es de 177 km/h.

El comportamiento dinámico del Opel Corsa es muy neutro y eso tiene su parte positiva y su parte negativa. Lo bueno es que es muy fácil de conducir y es tremendamente equilibrado en la mayoría de situaciones. Lo malo es que las sensaciones al volante llegan muy filtradas, no transmite demasiado. Pero también hay que destacar que eso es con un diésel de menos de 100 CV, seguro que en el Corsa OPC las cosas cambian.

De hecho el chasis es uno de los puntos destacados de este pequeño utilitario. Presenta una aplomo envidiable en todo tipo de situaciones, aunque su peso algo superior a los 1.200 kg lo hace un poco menos ágil que otros rivales en zonas reviradas. Aún así, hay que destacar la facilidad de conducción que presenta esta generación del Corsa, tanto en ciudad con en autopista, demostrando que es un coche se se adapta a todo.

Parte de culpa la tiene la suspensión, que presenta un tarado que ha buscado la comodidad del usuario. Es más bien blando, pero no peca de esponjoso y ayuda a sobrepasar cualquier tipo de resalto. La dirección nos ha parecido poco comunicativa. Su grado de asistencia es muy alto y esto permite facilitar las maniobras, pero a la vez resta en cuanto a la información que le llega al conductor.

Dejamos uno de los puntos más positivos del coche para el final. Tras una semana compartiendo aventuras con el Opel Corsa 1.3 CDTI 95 CV, nos damos cuenta de que hemos obtenido una media de consumo de 4,7 l/100km. Es una cifra muy buena, teniendo en cuenta que no hemos buscado una conducción eficiente precisamente. Además hay posibilidad de bajar de los 4 litros en algunos recorridos favorables y con la ayuda del modo Eco.

Opinión de coches.com

El Opel Corsa es uno de los ‘pesos pesados’ en el segmento de los utilitarios debido a sus años de experiencia y su gran reputación. En la última generación se ha querido mantener la fórmula y se ha adoptado un diseño exterior bastante continuista, pero que parece seguir funcionando a la perfección a juzgar por sus ventas. Las cotas de espacio interior también se mantuvieron casi inalteradas, estando en la media del segmento.

Donde, sin duda, se nota la evolución es en la calidad del habitáculo y sus ajustes, que son casi propios de un segmento superior. También en el equipamiento tecnológico que está disponible, con las sistemas a la última. Con el motor 1.3 CDTI 95 CV y cambio manual presenta un comportamiento dinámico correcto que cumple en todos los ámbitos. Probablemente lo más destacado de esta mecánica sean los bajos consumos obtenidos, que se acercan a los homologados.

Opel Corsa 1.3 CDTI 95 CV
7.6 Nota
Lo mejor
  • Mejora en calidad y acabados interiores
  • Mucha tecnología a disposición del usuario
  • Consumos muy ajustados
Lo peor
  • Diseño exterior bastante continuista
  • Rumorosidad del 1.3 CDTI 95 CV en frío
  • Dirección poco comunicativa
Diseño6.5
Habitabilidad7.5
Acabados8.5
Maletero7
Equipamiento8
Motor8
Comportamiento7.5
Calidad Precio7.5

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