A quien más y quien menos le encantaría tener una cabaña de madera. Imagínate tener una en la montaña y ver el paisaje desde el porche, mientras estás en una mecedora tomando un café, sin más preocupaciones. ¿Y si además la cabaña pudiese moverse? Eso sería la repera, ¿verdad? Y si, además, pudiese ire realmente rápido, tanto como para ser la cabaña más rápida que jamás ha pisazo la faz de la tierra.

¿Y qué velocidad puede alcanzar este cobertizo? Pues nada menos que 163,34 km/h. El autor de esta genialidad (o monstruosidad, depende por dónde lo mires) es Kevin Nicks, un británico de 54 años, de la ciudad de Chipping Norton, Oxfordshire.

La base de esta cabaña es un Volkswagen Passat, con el que había establecido el primer récord de velocidad, superando los 128 km/h. Pero hete aquí que el bueno de Nicks decidió cambiar el motor del Passat por uno de un Audi RS4 biturbo con 450 CV de potencia, para conseguir romper la barrera mágica de los 160 km/h, una cifra que parece imposible de conseguir con esta antítesis de la aerodinámica. Aquí está el video en el que consigue el récord de velocidad, logrado en una playa de Gales:

View from the fast end!

Publicada por Adrian Holdstock en Domingo, 23 de septiembre de 2018

Kevin Nicks decidió fabricar su cobertizo después de que el Passat golpeó a un ciervo. Se cree que es el único cobertizo que puede circular de manera legal por la carretera, además de ser el más rápido (algo obvio, ya que es el único).

Desde luego, hay gente increíble y da gusto la pasión por el motor de los ingleses, así como la laxitud de sus leyes de homologación. En este otro vídeo (en inglés) puedes conocer mejor tanto a su creador como a su obra, además de ver la reacción de la gente al ver una cabaña de madera sobre ruedas:

Vía: DailyMail, Facebook

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