“¿Por qué ya no hay carreras callejeras como en la primeras películas?” Si te gusta la saga Fast and Furious, probablemente, te habrás planteado esta pregunta en multitud de ocasiones. Las tramas han pasado de focalizarse en coches potentes y carreras ilegales por la urbe a una acción digna de la mejor ciencia ficción. Podríamos tildar los últimos números incluso de misiones más imposibles que las ejecutadas por Ethan Hunt.

Si le preguntas a Craig Lieberman, director técnico de las tres primeras películas de la saga, te dará una buena explicación del por qué ese cambio de rumbo. Lieberman está publicando desde hace algún tiempo numerosos vídeos en YouTube que abordan multitud de temas sobre la franquicia. Como director técnico, ayudó a dar forma a los coches que vimos en pantalla, aprovechando su conocimiento como ex asociado de la revista Super Street y jefe de la National Import Racing Association.

Realmente es una persona a la que le gustan los coches, no un mero cineasta, así que podemos fiarnos de sus comentarios. El argumento de Lieberman en cuanto a las carreras callejeras es sencillo: simplemente no hay una audiencia lo suficientemente grande para que una nueva película se centre en el mundillo de las carreras ilegales. Las primeras tres películas giraban predominantemente en torno a esta cultura, aunque en la segunda entrega se mezcló con el aspecto criminal.

Lieberman mostró datos que respaldan su argumento. Las películas menos taquilleras, precisamente, han sido las que más les gustan a los fanáticos de los coches: “The Fast and the Furious” (2001), “2 Fast 2 Furious” (2003) y “The Fast and the Furious: Tokyo Drift” (2006). Mientras tanto, los filmes posteriores repletos de acción que se centran más en armas, explosiones, grandes esquemas criminales, y apenas en las carreras callejeras, han ganado miles de millones en taquilla.

Lieberman también señala cómo ha evolucionado la audiencia y de dónde obtienen los fanáticos ahora ese tipo de entretenimiento. En estos días, cualquiera puede dirigirse a YouTube para conocer la situación de las carreras callejeras ilegales y su cultura. El programa “Street Outlaws” (Carreras prohibidas en español) también ofrece una solución para los clientes de pago. Aun así, estas audiencias son muy pequeñas en comparación con el número de espectadores que podrían estar viendo una película.

Eso es todo al respecto. Si bien los fanáticos podemos pensar que hay millones que claman por un regreso de la saga a las carreras callejeras, el hecho es que no hay tantos como nos gustaría pensar, y hay muchas más personas interesadas en las películas de acción. Bajo estas líneas puedes ver el vídeo explicativo:

Fuente: Craig Lieberman

Vía: YouTube

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