No somos demasiado amigos de los radares. Es cierto que conducir con una velocidad inadecuada es el tercer factor de fallecimientos en carretera, pero no lo es menos que su ubicación, en muchas ocasiones, busca más la recaudación que la seguridad vial.

Por eso nos hemos llevado una alegría ver que estos se emplean para otros fines más saludables. La escena que vas a ver ocurrió en Luarca, donde el Gobierno municipal ha limitado el tráfico urbano de algunas zonas a 30 km/h e instalado radares en el muelle.

En principio la medida procura concienciar y proteger a los peatones, muchos de ellos turistas. Peo los niños enseguida le han encontrado una utilidad a su artilugio: medir su propia velocidad al sprint. Lejos quedan aquellos tiempos en los que se discutía por ver quién era más rápido. La tecnología ha llegado para resolverlo:

 

Y ojo, que los chavales de Luarca no lo hacen mal. En el vídeo se ve cómo uno alcanza una velocidad máxima de 29 km/h. Es una cifra muy buena para un sprint. Para que te hagas una idea, Kylian Mbappé alcanzó los 32,4 km/h en la carrera del Mundial, cuando provocó el penalti del 1-0 de Francia ante Argentina, según las estadísticas oficiales de FIFA, tal y como nos cuenta Marca.

Los registros de Usain Bolt todavía quedan bastante lejos (el jamaicano alcanzó 44,7 km/h cuando logró el récord del mundo), pero todo es cuestión de entrenar. Al parecer, no es algo extraordinario, sino que lso comentarios en redes sociales donde se está compartiendo el vídeo asegura que chavales de otros rincones de Asturias (y no tan chavales, pero esto con alguna copa de más) suelen medir su velocidad con estos artefactos. Extraño modo de fomentar el deporte, ¿verdad?

Vía: La Voz de Asturias

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