El Real Automóvil Club de España ha celebrado recientemente el 50º aniversario del Circuito del Jarama, un trazado que actualmente se encuentra en pleno proceso de actualización y mejora de sus instalaciones y cuya segunda fase arrancará en apenas una semana con la remodelación de la zona de prensa, y posterior unión con la Torre del Circuito, la ampliación de la tribuna de recta y la remodelación de los primeros boxes.

Una remodelación que conducirá al circuito al futuro, “para cumplir otros 50 años más” como dijo el presidente del RACE, Carmelo Sanz, pero que seguirá recorriendo una y otra vez las 11 grandes curvas que componen su trazado. ¿Sabrías nombrarlas? Nosotros te las recordamos viendo este vídeo.

La primera es la pequeña y leve curva a izquierdas que marca el final de la recta principal y recuerda a uno de los grandes pilotos de los inicios del automovilismo: Nuvolari. Tras la fuerte frenada hay que realizar un fuerte y brusco giro a derechas en la segunda curva del circuito cuyo nombre, Fangio, recuerda a uno de los grandes pilotos de todos los tiempos.

Tras ella llegamos a la rápida curva de Varzi, todo un estilista del pilotaje que estaría contento de saber que es su nombre el que identifica una de las curvas del circuito que se realizan con el pie a tabla.Superada Varzi llega el momento de la doble curva de Le Mans, uno de los momentos de la verdad en el circuito en donde la trazada elegida define a los verdaderos campeones. La curva evoca el nombre de una de las míticas competiciones y trazados del automovilismo mundial, porque es técnica y difícil, como el mítico Le Mans y sus 24 horas.

Superadas las curvas de Le Mans, llegamos a Farina, otro nombre mítico de la historia de la competición para designar a una horquilla sin piedad que no perdona una mala aceleración. Y no perdona porque tras ella es preciso lograr la máxima velocidad marcha a marcha y pisando completamente a fondo para entrar en Pegaso y afrontar el rasante y la cuesta lo más ligeros y rápidos posible, tal y como eran los modelos de la mítica marca de automóviles española de la que esta curva toma el nombre.

Tras pasar bajo el arco de Dunlop seguimos pisando completamente a fondo para afrontar la S de Don Alberto Ascari, dos curvas enlazadas que evocan los dos campeonatos logrados por el genial piloto italiano y donde los pilotos demuestran su fe y su valor en persecución del mejor tiempo por vuelta posible. Fe y valor porque es el momento donde los pilotos tienen que recordar el trazado prácticamente de memoria, porque este parece ir surgiendo justo por delante suya a medida que avanzan y sin ver casi hacía donde deben apuntar su coche mientras la trazan.

Y justo al final, casi sin solución de continuidad y a plena velocidad llegamos a la curva de la hípica, una gran frenada seguida de un largo giro a derechas que recibe el nombre del primer gran campeón español Alfonso de Portago y que es necesario trazar a la perfección si quieres mantener el tiempo ganado hasta llegar a ella. Superada Portago toca abrir gas de nuevo para afrontar en bajada un veloz y ciego giro a izquierdas: Bugatti. Una horquilla precedida de una fuerte frenada seguida de un drástico giro a izquierdas y cuesta arriba para afrontar el siguiente giro: Monza.

La curva que rememora a uno de los míticos trazados del automovilismo deportivo mundial es una curva de doble radio en la que es necesario ganar toda la velocidad posible para afrontar la curva del túnel a toda velocidad y entrar en la recta principal.

Si has llegado hasta aquí y has puesto nombre a cada curva del trazado puedes sentirte todo un campeón… aunque estás un tanto desfasado. Y lo estás porque precisamente coincidiendo con el 50º aniversario del Circuito, el RACE ha querido homenajear a la que es la Gran Campeona del Automovilismo Español sin corona, una piloto a la que todos recordaremos siempre con cariño y admiración por su entereza y forma de ser: María de Villota. Desde primeros de este mes de julio la hasta ahora conocida como curva del Tunel por transcurrir por encima del acceso que conduce a la zona interior que conforma el anillo del circuito, ha pasado a denominarse curva “Maria de Villota”.

Como destacó Carmelo Sanz, presidente del RACE, “A María le habría encantado ver su nombre entre tantos pilotos legendarios y que tanto le han dado, como ella, al mundo del motor. Para ella, además, esta era la curva más importante del Circuito del Jarama, ya que es la que permite entrar más rápido en la recta y alcanzar la mayor velocidad punta de todo el trazado, algo que es lo que consigue ganar las carreras”.

Fuente: RACE

Vía: Newspress

1 COMENTARIO

Deja una respuesta