En los últimos años la oferta de vehículo híbrido se ha multiplicado, ya sea por las normativas anticontaminación que obligan, en el caso de Europa, que las emisiones medias de CO2 de los coches sean de 130 gr/km en 2016 y se reduzcan a 95 gr/km en 2020, o porque el encarecimiento del petróleo ha llevado a los compradores a buscar alternativas que les permitan gastar menos en su coche.

Tipos de coches híbridos

El consumo de un coche híbrido es menor, sobre todo en ciudad, que el del coches con motor de combustión exclusivamente, gracias a la combinación de un motor (habitualmente de  gasolina) con un motor eléctrico (EV), que consigue, además, rebajar las emisiones. Los principales beneficios de los coches híbridos más convencionales, como el Toyota Prius (el primer híbrido producido en serie en 1997) es que son capaces de almacenar en la batería la electricidad que genera el frenado y las deceleraciones y pueden funcionar en modo eléctrico en algunas ocasiones, como en tramos de ciudad que es donde se realiza más gasto de combustible, siempre y cuando no supere un cierto límite de velocidad (los 60 km/h, aproximadamente), aunque apenas tienen autonomía en modo eléctrico (EV).

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No obstante, hay otro tipo de híbridos que combinan un motor diésel con motor eléctrico. De este modo se logran los beneficios de ahorro de un híbrido en ciudad y los del diésel en carretera. Suelen ser más caros y complejos y no hay demasiada oferta disponible. Destacan el Peugeot 3008 hybrid4 o el Mercedes Clase E 300 BlueTEC Hybrid, que rebajar el consumo y las emisiones de las versiones con motor convencional.

La siguiente evolución son los híbridos enchufables, que se pueden recargar directamente en la red eléctrica y que consiguen una mayor autonomía en modo eléctrico que los híbridos anteriores, como es el caso del Toyota Prius Plug-In, el Mitsubishi Outlander PHEV o el Porsche Panamera S E-Hybrid. Este es el camino a seguir por los fabricantes que están desarrollando híbridos cada vez con mayor autonomía. Su precio es por el momento demasiado elevado en la mayoría de los casos y hace muy difícil su rentabilización a medio plazo.

Mantenimiento de un coche híbrido

Sabemos que si elegimos cualquier modelo híbrido de los que están en venta ahora en España, vamos a ahorrar en consumo. Pero ¿qué pasa con el mantenimiento? Lo cierto es que, además de ser una buena opción por el ahorro en consumo y la rebaja de las emisiones, además el mantenimiento es inferior al de un coche con motor de combustión.

prueba Toyota Auris Touring Sports 31
Toyota explica este ahorro en que los sistemas híbridos prescinden de algunos elementos, en el caso de los full-hybrid (los modelos que combinan gasolina y motor eléctrico mezclándolos y obteniendo lo mejor de los dos sistemas), como el embrague, el alternador, el motor de arranque o la correa de distribución. Además, permiten un menor desgaste del sistema de frenos por la recuperación de la energía que realiza el coche para el motor eléctrico. Hay que tener en cuenta, además, que el motor eléctrico es prácticamente irrompible y puede puede llegar a durar hasta unos 500.000 km y la batería, por su parte, dura entre 8 y 10 años (es más duradera en climas cálidos). Su reemplazo cuesta, ahora, alrededor de los 3.000 euros.

Prueba Lexus NX 300h 17
Para sostenerlo con datos, la compañía japonesa compara los gastos de mantenimiento de un mismo modelo, el Toyota Auris, un modelo que por sí mismo representa el 22% de las ventas totales de híbridos en nuestro país, en sus tres versiones: motor gasolina, motor diésel y el híbrido. Las conclusiones son positivas a favor del último, ya que mientras el mantenimiento durante los primeros 120.000 kilómetros del coche (incluyendo neumáticos) ascendió a los 2.587, el mantenimiento del Auris motor gasolina costó 3.982 euros y el diésel ascendió hasta los 5.420 euros. Llama la atención, la diferencia del mantenimiento entre el híbrido y diesel es más del 50%.

Sin embargo, si hacemos la prueba entre un coche de gama superior, por ejemplo, el Lexus IS, la diferencia del gasto del mantenimiento entre un motor de combustión y el híbrido no es tan alta como la del Auris. En el caso del Lexus, el mantenimiento del diésel supone un coste medio de 874 euros, y el híbrido es de unos 619,8 euros.

¿Merece la pena un coche híbrido?

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Hay que tener en cuenta que los híbridos son más rentables en gastos de mantenimiento en gamas medias que en altas. No obstante, el mantenimiento de un coche híbrido siempre es menor. Aunque el precio de compra sea superior al de un coche de gasolina y gasolina, a la larga el ahorro en combustible y en mantenimiento compensa. Sobre todo ahora, que la oferta de vehículos híbridos es mucho más alta que hace unos años.

Además, cuenta con mayor autonomía que el coche eléctrico y lo hace más viable en nuestro país, donde los puntos de recarga son aún mínimos.  Eso sí, es necesario saber que a la hora de sufrir una avería o hacerle una revisión puede ser más difícil para un conductor de un coche híbrido que otro, ya que habría que llevar el coche al concesionario original para que la reparación sea la adecuada. En cuanto a impuestos, eso sí, tener un coche híbrido también es positivo, ya que en muchos municipios están exentos del impuesto de circulación o, al menos, tienen una rebaja.

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