Imaginemos un mundo con coches pero sin luces. Así eran los inicios de la conducción cuando los faros no poseían la suficiente potencia para iluminar el camino a más de 10 metros de distancia. La compañía Ford se encarga de demostrarlo tomando las siguientes fotografías con distintos modelos de la compañía y así comparar cómo ha avanzado la iluminación en carretera.

En la imagen se puede percibir como el ciclista, situado a tan solo 12 metros del vehículo, parece apenas imperceptible delante del coche Model T de 1908. Incluso con la luz de las farolas de la calle, se puede ver en la imagen como el primer vehículo de la marca no iluminaba lo suficiente, también es verdad que el tiempo de frenada era más corto al tener una velocidad más reducida a los vehículos de ahora.

En aquel entonces, los primeros vehículos se iluminaban mediante lámparas de acetileno o aceite que debían ser encendidas a mano. El Cadillac de 1912 fue el coche que introdujo la primeras luces eléctricas seguido un poco más tarde por las luces de haz bajo producidas por Guide Lamp Company en 1924. Pero no sería hasta 1962 que se añadió un poco de gas inerte a una bombilla incandescente estándar y así se lograba mayor iluminación, era el nacimiento de la luz halógena.

Ver galeria (6 fotos)

Con el tiempo, las luces de los coches han evolucionado de lámparas de gas a más modernas y brillantes luces de xenón y LED. Como ya pudimos observar en el vídeo que comparaba estas luces, las luces LED son las últimas y más potente de su clase.

Los 15 millones de conductores que manejaron el Mondel T desde 1908 a 1927, no habrían visto al ciclista mientras que los conductores de hoy, iluminados por las luces LED y un sistema de autofreno para peatones, habría parado el coche en el momento indicado.

“En términos de luz y tecnología, hemos salido de la edad oscura” dijo Michael Koherr, ingeniero investigador de iluminación de Ford y añadió que es “bastante increíble la diferencia fundamental en los cambios que han contribuido a mejorar la seguridad en carretera y la comodidad del conductor”.

Hoy en día, la investigación científica permite incluso mejoras tecnológicas que adaptan la luz a la velocidad y al entorno. Algunas de ellas incluso están diseñadas para apagarse gradualmente cuando algún objeto se topa con el patrón de luz, mejor que parar abruptamente.

Esta adaptabilidad al entorno se espera mejorar hasta llegar a “super luces de LED brillantes” o “cámaras de infrarrojos” que, según Koherr, “permitan a los conductores fijar su atención en peatones, ciclistas y animales grandes en la carretera y detectarlos a más de 120 metros de distancia“.

Está claro que, desde las lámparas de aceite hasta las luces LED, la evolución de las luces ha favorecido en gran medida el desarrollo de la tecnología del automóvil. Es muy complicado imaginar la conducción a gran velocidad sin poder ver apenas unos pocos metros de tu vehículo.

Fuente: Ford

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta