Autos locos, estos famosos dibujos marcaron la infancia de muchos que fueron niños  allá por los años 70 y 80. Su camino comienza con la empresa Hanna-Barbera Productions, encargada de producir la serie animada. Fue creada en 1957 por los directores de la gran compañía de producción y distribución de películas de cine y programas de televisión, la Metro-Goldwyn-Mayer, William Hanna y Joseph Barbera. Después de dedicarse a producir numerosos comerciales, descubrieron un nicho de mercado en los dibujos animados, sector en el que llegaron a ser líderes en 1960.

Con las limitaciones causadas por la falta de avances en la tecnología de la época, los dibujos animados creados por la productora fueron criticados por sus limitadas técnicas. A pesar de ello, la productora produjo exitosas series animadas como Los Picapiedra, Los Supersónicos, El oso Yogui o Scooby-Doo. Si nos ponemos a mirar los dibujos uno a uno, descubrimos la similitud estética entre ellos, pero el que más nos llama la atención por sus vehículos Wacky Races, más conocido en España como Auto Locos.

En sus 34 capítulos, los jóvenes espectadores pudieron entretenerse con las distintas carreras celebradas alrededor de Estados Unidos y emitidas en 2D en la caja analógica. Los 23 participantes, algo idos de la olla, conducían 11 extravagantes autos y, en cada capítulo, competían para conseguir el título del piloto más loco del mundo. Curiosamente, una vez acabada la serie, nunca se declaró un claro vencedor pese a salir al final de la carrera los resultados de cada una de las competiciones.

Número 0. El Súper Ferrari

El Súper Ferrari

Como en toda historia, debía de haber un villano y en este caso le tocó a Pierre Nodoyuna y su malvado perro Patán que se reía de las adversidades del resto de competidores cuando el narrador preguntaba a su dueño qué maldad iba a realizar ese día. Con ese gesto pillo característico, la risilla de Patán ha pasado a la historia como una de las iconos más representativos de la serie. En su recorrido, este equipo se dedicaba a trampear para dificultar la carrera al resto.

Afortunadamente, otra regla de los dibujos animados es que los malos nunca ganan y, pese a sus esfuerzos por hacer perder al resto, nunca llegaban a su objetivo. A pesar de ser el malo, tenía un coche envidiable, un ferrare tuneado con propulsores y alerones superiores.

Numero 1. El Rocomóvil

Pese a las dificultades de  visibilidad que tenían estos conductores y la complejidad de mover un vehículo hecho de roca, los Hermanos Macana competían en las carreras con bastante soltura. Una dificultad añadida a su alocada carrera era que se iban golpeándose el uno al otro continuamente con unas enormes porras de madera.

Para más inri, el vehículo se movía por una pequeña criatura prehistórica, sin haber leído las reglas de cada circuito se puede encontrar dudoso el hecho de utilizar una criatura para mover tu vehículo.

Número 2. El Espantomóvil

De haber necesitado Drácula un coche para moverse en lugar de volar en forma de murciélago, habría sido este sin lugar a dudas. Los conductores de este “bólido” se hacía llamar la Pareja Compleja. El coche contaba con un campanario rodeado de murciélagos y en donde habitaba un dragón que echaba fuego. Esta era su arma secreta en la carrera puesto que podía avanzar cortas distancias volando con las alas de esta curiosa mascota.

Número 3. El Auto Convertible

Este vehículo,  por llamarlo de alguna manera, se alejaba bastante más que el resto de ser un coche ya que poseía las mismas cualidades de barco y de avión como de coche. Contaba con tres ruedas dirigidas por el profesor Locovich, un científico loco que adaptaba su vehículo para evitar los obstáculos en el circuito.

Número 4. El Stuka Rakuda

Esta avioneta-coche con nombre exótico era conducido por un barón bigotudo conocido con el nombre de Hans Fritz, un jefe de la aviación. Viendo su vehículo, queda en duda si en realidad debía competir en una  carrera de avionetas. Extrañamente, para tratarse de una serie para niños, el barón contaba con una ametralladora al frente de su vehículo que utilizaba de vez en cuando.

Número 5. El Compact Pussycat

Si algo se le puede discutir a estos dibujos animados son temas de igualdad de género ya que el único personaje de la trama mujer, Penélope, conducía un coche rosa y se maquillaba mientras circulaba en su rosado vehículo, ideal para una Barbie. Además, cuando sus instrumentos de maquillaje no la liaba ne en el circuito creando espuma de champú en el asfalto, la conductora se las veía crudas para conducir a modo de damisela en apuros que era ayudada por Pedro Bello.

Número 6. El Súper Chatarra Especial

Este aparato militar circulaba por la pista de competición bajo las directrices del sargento Blast y el soldado Meekly. El diseño era una mezcla de tanque y jeep. Haciendo honor a su diseño bélico, el Súper Chatarra Especial disfrutaba derribando a sus oponentes usando el cañón.  

Número 7. La Antigualla Blindada

Protegiéndose de los disparos marchaba la antigualla blindada. Un coche de época de esos que tanto nos gustan conducido por unos gansters de los que ya no quedan, típicos de los 20. A estos participantes se les sumaba la dificultad de ser perseguidos por policías. ños más tarde, una vez retirados de las carreras locas, estos personajes volverían a la carretera con su vehículo rebautizado con el nombre de Chugabum en la secuela animada llamada Los peligros de Penélope Glamour.

Número 8. El Alambique Veloz

Veloz, lo que se dice veloz, no es lo primero que se le ocurre a uno al observar el vehículo conducido por Lucas el granjero y el oso miedoso. Desafiando toda lógica al igual que el resto de competidores, el vehículo se movía propulsado por una caldera de carbón mientras el oso gritaba de pavor frente a la indiferencia y tranquilidad del granjero Lucas.

Número 9. El Temible salchicha

Pedro Bello era el conductor del temible salchicha. Un coche que solía deshacerse en pedados con bastante asiduidad. A pesar de los batacazos, el conductor se las ingeniaba para acabar la carrera vivo y salvar entre tanto a la damisela en apuros, Penélope.

Número 10. El Troncoswagen

Y por útlimo, pero no menos importante, circulaban sobre un coche de madera estos dos personajes. Sobre el número diez y cuatro ruedas aserradas, el castor y el leñador cortaban cualquier cosa e instrumento que obstaculizase del circuito.

Sabido de las pasiones que levantan historias del pasado como esta serie, Peugot hizo un anuncio con estos autos locos de los años 70, trayendo a la vida estos entrañables dibujos y sus artimañas en el terreno de juego, capaces de todo para ganar a sus oponentes.

Antes de autos locos: La carrera del siglo

The Great Race

La famosa serie está inspirada en una película estadounidense del año 1965 llamada The Great Race. Un film del género de la comedia dirigido por Blake Edwads y protagonizado por caras tan conocidas como Jack Lemmon, Tony Curtis o Natalie Wood.

La película, ganadora del Óscar a los mejores efectos de sonido, estaba basada en la carrera de 1908 y trataba sobre una carrera loca celebrada a principios del siglo XX con coches de carácter internacional. La línea de salida comenzaba en Nueva York y la meta se localizaba en París. Con este argumento, todo se puede esperar.

 

 

Fuente: Cuando era chamo y UG actual blog

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