Es muy probable que en los últimos tiempos hayáis oído hablar alguna vez del ‘Drift Mode‘. Básicamente se trata de un modo de conducción introducido por el Ford Focus RS que permitía algunas facilidades para hacer derrapes de forma controlada. Esta función llamó la atención de un buen número de aficionados y al parecer también de algunos fabricantes, que han decidido incluirlo en alguno de sus modelos deportivos.

En el caso de la marca del óvalo la inclusión del Drift Mode en el Focus RS fue fruto de la casualidad. Al parecer los ingenieros estaban probando el correcto funcionamiento del sistema de tracción, cuando tras cambiar algunos parámetros obtuvieron un comportamiento bastante sobrevirador. Tras trabajarlo y poner a punto esta función se decidió que podría ser interesante incluirla en el modelo de producción.

El concepto es bastante sencillo: mandar par al eje trasero para que haya un deslizamiento controlado. ¿Y cómo se consigue eso en un vehículo de tracción total como el Focus RS? Pues la tracción All-Wheel Drive (AWD) en este caso cuenta con el Dynamic Torque Vectoring, que ayudará a este propósito. Este sistema cuenta con dos embragues controlados electrónicamente en el eje trasero, que se encargarán de repartir el par entre las ruedas.

Lo consigue gracias a una serie de sensores que monitorizan los datos del vehículo hasta 100 veces por segundo. De esta manera será capaz de repartir el par entre el eje delantero y el trasero, pudiendo mandar hasta el 70% a este último. También tiene la capacidad de mandar el 100% del par a una de las ruedas traseras, dependiendo de las necesidades. Esto hace que mejore la estabilidad aún ‘yendo de lado’ tras provocar un sobreviraje controlado.

Aunque lo cierto es que el Drift Mode también ha suscitado cierta polémica en algunos países. El más notable ha sido el caso de Australia, donde se ha llegado a pedir que dicho modo fuera prohibido. Algunos colectivos consideran que puede comprometer la seguridad vial y que solamente debería ser utilizado en un circuito cerrado. Lo cierto es que ya habido algunos accidentes por este motivo, incluso han sido recogidos en vídeo como el que ponemos a continuación.

A pesar de estas críticas, lo cierto es que otras marcas se están apuntado a la moda. Hace unos meses vimos como el Mercedes-AMG E 63 lo incluía y nos lo mostraba en vídeo y la semana pasada fue presentado el familiar Mercedes-AMG E 63 Estate con la misma función. Estos modelos cuentan con la tracción total 4MATIC+, que cuenta con un acoplamiento electromecánico que conecta el eje trasero al delantero, repartiendo el par de forma variable. Con el modo Drift se evita que se acople el eje delantero, dando rienda suelta a las ruedas traseras con el 100% del par disponible.

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Y ahora parece que tras Ford y Mercedes, habrá más marcas que incluyan el Drift Mode en sus deportivos. Recientemente McLaren ha confirmado que tendrá una función similar en su próximo modelo Super Series. Probablemente se llamará McLaren 720S e incluirá el Variable Drift Control, que permitirá al usuario modificar el control de estabilidad. Algunos rumores ya hablan de que el próximo BMW M5 también tendrá un Drift Mode.

Parece que esta moda de poner facilidades a los coches para que derrapen se debe a una tendencia que hemos estado viendo en los últimos años. Los deportivos cada vez son más potentes y para controlarlos se opta generalmente por la tracción total obteniendo un comportamiento más noble, aunque también más aburrido para una parte del público. El Drift Mode parece intentar solucionar ese problema y dar un punto de diversión que ha cautivado a muchos.

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