La historia de Skoda comenzó bajo el nombre de Laurin & Klement, una fábrica de bicicletas establecida en la ciudad checa de Mladá Boleslav. Tras la producción de motocicletas, el 29 de octubre de 1905 los fundadores de la compañía se lanzaron a la fabricación de automóviles, fue entonces cuando presentaron su primer coche en sociedad: el legendario Voiturette A.

Esta es la historia del nacimiento del primer Skoda. Sin embargo, con la Primera Guerra Mundial debieron especializarse en la fabricación de camiones. Finalizado el conflicto bélico, un inoportuno incendio en 1924 acabó con su fábrica. Había que retomar la fabricación de vehículos civiles y había que buscar un socio que echase una mano… Ahí entró en juego Hispano-Suiza, que les permitió fabricar sus automóviles para Europa del Este.

Las relaciones entre Hispano-Suiza y Skoda se iniciaban en 1919, cuando la empresa checa obtuvo la licencia para fabricar el fabuloso motor V8 de aviación diseñado en Barcelona, el T-31. Posteriormente, en 1925, la empresa checa inició la fabricación bajo licencia del exitoso H6B, primero ensamblando los componentes recibidos desde Francia, para posteriormente fabricar y montar el coche en su totalidad.

Skoda Hispano Suiza de 1926

No fue hasta el 10 de mayo de 1926 cuando el primer vehículo Skoda que montaba el famoso logotipo de la flecha alada salía de producción. Tuvo un destinatario de postín, ya que fue entregado al presidente checoslovaco Tomáš Masaryk. Ese primer vehículo era el lujoso Skoda Hispano Suiza 25/100 PS. Tecnología española fabricada bajo licencia en la línea de montaje en Mladá Boleslav.

Cada Skoda Hispano Suiza 25/100 PS estaba hecho a medida de las necesidades individuales de los clientes, lo que significa que no hubo dos coches iguales. Este vehículo de lujo tenía nada menos que 100 CV de potencia. A pesar de sus sus 2.700 kg de peso, esta berlina de lujo era capaz de superar los 140 km/h, una velocidad digna de un deportivo en los años 20.

Skoda Hispano Suiza de 19262

Los precios partían de unos 8.000 €, toda una fortuna para 1926 y un precio bastante superior al de modelos de la competencia. Pero podían superar sin problema los 12.000 € a base de equipamiento opcional. Su catálogo de venta decía textualmente: “El Skoda Hispano Suiza 25/100 PS es un coche de lujo diseñado por un brillante ingeniero que puso su sello en los detalles más pequeños y fabricado con el máximo cuidado y con materiales más finos.” Hasta 1929, año en que cesaría la producción, se fabricaron en total, unos 150 unidades.

Fuente: Serious Wheels

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