Volkswagen ha reaccionado de forma decidida a las nuevas acusaciones de la EPA de esta semana, que asegura que también el motor diésel de seis cilindros (el 3.0 TDI V6), también se había manipulado para homologar cifras de emisiones más bajas. Tras negarlo y ponerse a disposición para aclarar este entuerto (que hizo bajar sus acciones en bolsa un buen pico), ahora ha decidido mostrar buena voluntad, haciendo públicos datos de sus investigaciones internas. Lo hace con una noticia bomba: han descubierto “incoherencias inexplicables” en la emisiones de dióxido de carbono (CO2), en al menos 800.000 coches y no sólo diésel.

Por ahora no hay detalles concretos de este nuevo engaño. Al parecer los consumos que obtenían sus coches en las pruebas de homologación (no sabemos si en ciclo NEDC europeo o en el de Esatdos Unidos) y las emisiones de CO2, son inusualmente bajas comparadas con las reales. Es un caso totalmente diferente al del software trampa. Sin concretar de qué motores se trata (solamente indica que son de las marcas Volkswagen, Skoda, Seat y Audi y que la mayoría sí son diésel), cuándo fueron fabricados y dónde fueron vendidos, sí apunta que estas “incoherencias” supondrán un coste de 2.000 millones de euros.

Volkswwgan Autostadt

Esperamos que Volkswagen concrete más la información. Desde luego, el gasto que les supondrá (unos 2.500 euros por vehículo para solucionarlo) es notablemente mayor por unidad que las cantidades provisionadas para solucionar el #diéselgate (6.500 millones de euros paraa 11 millones de automóviles). ¿Indica esto que habrá que instalar nuevo hardware (piezas) en los vehículos? Es pronto para afirmarlo, pero no parece descabellado, con los (pocos) datos con los que contamos hasta ahora.

En el comunicado, el presidente de Volkswagen desde septiembre, Matthias Müller, asegura que “Desde el principio he sido partidario de aclarar las cosas de forma firme e implacable. No nos pararemos ante nada ni ante nadie. Este proceso es doloroso pero es nuestra única alternativa. Para nosotros, lo único que cuenta es la verdad. Eso es lo que Volkswagen necesita”.

Volkswagen logo pared

Sin duda, este paso trata de mejorar el grave problema de credibilidad que Volkswagen tiene desde septiembre y cuyas consecuencias son, a día de hoy, imprevisibles. Comunicar ellos mismos el problema, si bien les costará dinero (y mucho), evita que alguien les cace en el engaño y así manejarán mejor los tiempos de reacción, tomar medidas…

El hecho de mentir en las emisiones de dióxido de carbono abre nuevos interrogantes. Y es que en muchos países, por ejemplo en España, es el baremo que se emplea para pagar el Impuesto de Matriculación. Y ojo, que también en función de los niveles de emisiones de CO2 los coches también han recibido ayudas a la compra por medio del Plan PIVE. Imaginamos que el usuario, engañado, no tendría que afrontar gasto alguno pero ¿tendría Volkswagen que devolver esas ayudas y/o pagar al Estado la parte del impuesto que no pudo recaudar? Es imposible decir algo a ciencia cierta sin un listado de modelos afectados y años de fabricación, pero es muy posible que este nuevo #co2gate no acabe con la revisión de los modelos.

Fuente: Volkswagen

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